¿Por qué ayunamos en Purim?

¿Para qué ayunamos previo a Purim?

Todos los mandamientos asociados a la festividad de Purim, incluyendo el ayuno previo a la llegada del día, forma parte de una serie de terapias para el alma…

¿Por qué ayunamos en Purim?

Por Dan ben Avraham

¿Para qué ayunamos previo a Purim?

Todos los mandamientos asociados a la festividad de Purim, incluyendo el ayuno previo a la llegada del día, forma parte de una serie de terapias para el alma…

Todos los mandamientos asociados a la festividad de Purim, incluyendo el ayuno previo a la llegada del día, forma parte de una serie de terapias para el alma necesarias cada año, según el ciclo festivo del Tanaj que nos ha sido dado. En el caso del Taanit Esther (Ayuno de Esther), la terapia consiste en la búsqueda del mejoramiento de nuestros actos, por un cambio radical en nuestro pensamiento.

En la medida en que nos humanizamos más, y nos elevamos más, en la misma medida que veremos más a Dio Altísimo aún en medio de las circunstancias más críticas de la vida.
Por tanto, el ayuno es solamente un medio, no un fin en sí mismo. El fin es nuestro refinamiento espiritual, que debe ser una constante cada día pero que lo transformamos en terapia especial durante el contexto de Purim por revelación divina.

Ayunar por tanto, sin la firme intención de una evaluación personal, es simplemente pasar hambre. El objetivo es mirarnos hacia adentro y explorar nuestras almas con la luz de los mandamientos de tal manera que podamos corregir el carácter y mejorar prácticas y costumbres que aun no están en línea con la Toráh.

Ayuno sin un profundo cambio en nuestros pensamientos y en nuestro comportamiento no tiene sentido. Dio
Altísimo, no mirará las horas de aflicción física que el ayuno crea, sino tu intención de cambiar. Ayunar facilita las condiciones para recordarnos el fin y propósito del ayuno. Por tanto, ayunar sin el análisis interior de nuestros valores y sobre todo de nuestro carácter, pierde totalmente su propósito y aunque definitivamente el ayunar tiene beneficios colaterales para nuestra salud, la meta no es el cuerpo, la meta es el carácter.

Propónte entonces que en este ayuno apartarás tiempo para mirar aquellas cosas en tu vida que requieren revisión, mejoramiento y corrección. Un mejor esposo, una mejor esposa. Un mejor hijo, una mejor madre, un mejor padre, un mejor amigo. Una mejor relación con Dio Altísimo, un mejor carácter orientado por la Toráh.

Escudriñar profundamente nuestras vidas y hacer las reparaciones necesarias para que, al concluir el ayuno, nuestra teshuvá sea perfecta y nos elevemos por encima de nuestras limitaciones naturales con una fe renovada y con una claridad espiritual depurada lo suficiente como para ser capaces de ver a Dio, incluso, en la caída de la hoja de un árbol.

Feliz ayuno de Ester.

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