Parashá Devarim – Palabras Quinto Libro de Moshé

La parashá o sección de la Toráh para este shabat que inicia el  quinto mes hebreo, conocido como Av, precede a la importante fecha  identificada como Tishá Be’Av ( Día noveno del mes Av), que en tradicionalmente es considerado la fecha más triste del año para Israel,  por los terribles eventos  que tuvieron lugar en nuestra historia,  previo, durante y posterior a ese día.

Algunos, tomando prestado la costumbre de llamar un día del año comercial en los Estados Unidos, “Black Friday” (Viernes Negro) que sigue a la bien conocida fecha del «Día de acción de gracias» ( Thanksgiven Day), llaman a este shabat que precede a «Tishá b’Av,  “Black Shabat”»,  pero nada que ver una cosa con la otra.

“Black Friday” en la cultura norteamericana es un día de alegría y de gozo, donde los empresarios bajan considerablemente los precios, dan ofertas exclusivas del día y lógicamente, las ventas aumentan.

Debido a esto, los comerciantes, que han estado “en rojo” en sus balances, ahora están “en negro”, lo cual significa que sus negocios han mejorado y prosperan, usando una costumbre contable, financieramente hablando, donde “rojo” significa estar en “negativo” y “negro” significa estar en “positivo”, de donde pasar de “rojo a negro” significa, literalmente,  ganancias.

No así la fecha de «Tishá b’Av», que no es para nada el registro de eventos buenos y de éxitos financieros, sino que preserva una historia de dolor y tragedia para nuestro pueblo.

Tradicionalmente, «Tishá b’Av», es llamado en el (judaísmo akivano), «shabat Jazón», (Sábado de Visión ), por la frase con que inicia la lectura de los profetas tomada, en esta ocasión, del libro de Yeshayahu (Isaías)  que comienza diciendo:

“חֲזֹון֙ יְשַֽׁעְיָ֣הוּ בֶן־אָמֹ֔וץ אֲשֶׁ֣ר “

(Jasón  Yeshayahu ben Amós asher…”

Esto es,“Visión que tuvo Isaías hijo de Amós, acerca de…” como introducción al discurso profético que anticipa las consecuencias terribles que tendría para Israel continuar con aquellos escenarios de corrupción y de violación de la Toráh por parte del liderazgo nacional.

El profeta Isaías afirma que solamente si los príncipes y gobernantes de Israel así como el resto del pueblo, hacen teshuvá y se vuelven de sus perversos caminos, “dejando de hacer lo malo y aprendiendo a hacer el bien”, entonces habría esperanza. De lo contrario, la muerte, la pérdida del hogar nacional y el exilio forzado serían las consecuencias.

«Tishá b’Av», resultó ser entonces ese día trágico en nuestra historia como resultado de prestar caso omiso a nuestros profetas. La “visión” de Isaías resultó, lamentablemente cierta, y la destrucción de Jerusalén y el templo tuvieron lugar, no una vez, sino dos veces, como veremos más adelante.

Volviendo a nuestra parashá, toma su nombre de las primeras palabras con las cuales inicia el primer versículo del primer capítulo, diciendo:

“אֵ֣לֶּה הַדְּבָרִ֗ים אֲשֶׁ֨ר דִּבֶּ֤ר מֹשֶׁה֙ אֶל־כָּל־יִשְׂרָאֵ֔ל בְּעֵ֖בֶר הַיַּרְדֵּ֑ן בַּמִּדְבָּ֡ר “

(Eleh hadevarim asher davar Moshe el kal Yisrael…. )

Es decir, “Estas son las palabras que habló Moshé a todo Israel….”

Davar-Devarim

“Devarim” es el plural de “Davar” y “Davar” tiene dos acepciones en la lengua hebrea.

Primero: se puede referir a cosas que han sucedido.

Segundo: indicación de “palabras o asuntos que han estado en la mente de alguien y ahora se dan a conocer”.

Visto así, “Davar” puede significar “el asunto que tu tienes en tu mente, tu plan, tus ideas” y que ahora las comunicas por medio del habla.  Eso que tenías en mente y que lo dejas conocer mediante el habla, es “Davar”. “Davar” se tradujo al griego como “lógos” para indicar más o menos lo mismo.

Personalización

Es importante  recordar que muchas veces en la lengua hebrea, algunos términos se personalizan. Así por ejemplo, el término “Davar” (palabra)  tanto como “Jokmá” (sabiduría) se han personalizado para hacerlas más pictóricas, echando mano al modelo histórico-antropomórfico con los cuales los profetas y sabios de Israel muchas veces adornaron sus discursos y enseñanzas.

De Jokmá, por ejemplo, está en forma personalizada en el texto de Proverbios 8:1 que dice: “

אֲֽנִי־חָ֭כְמָה שָׁכַ֣נְתִּי עָרְמָ֑ה וְדַ֖עַת מְזִמֹּ֣ות אֶמְצָֽא׃

( Ani HaJokmá (sabiduría) shecantí  aremá  vda’ad metzimot  emtzá”)

Esto es: “Yo,  la sabiduría  habito con la prudencia  y he hallado conocimiento  (“daat”)  e invensión  (  “metzimot )”.
Es decir, que con “Jokmá” y solamente con “Jokmá” se pueden crear las cosas de forma “científica” diríamos hoy día.
Pero es interesante que notes cómo “Jokmá” se personaliza: “Ani HaJokmá”,  esto es, “Yo, la sabiduría.”
Y si sigues leyendo todo el resto del capítulo (una buena cosa por cierto), verás cómo la “Sabiduría” continúa de forma personalizada, rastreando todo el proceso creativo de «Génesis 1 y 2». Solamente una persona podría decir: “Yo”, y eso es el concepto mismo de personalización.

Lo mismo ocurre con “Davar” que muchas veces se personifica, como es el caso de Ezequiel 13;1 donde está escrito:

וַיְהִ֥י דְבַר־יְהוָ֖ה אֵלַ֥י לֵאמֹֽר׃
(Vayejí davar Adonai Elai Lemor)
Esto es, “Vino a mi la Palabra de Adonai, diciendo…”, donde es evidente que “Davar” se personaliza como “alguien que viene y habla algo contigo”, típico del estilo literario de “personalización” que utilizaban los antiguos profetas y sabios judíos.

Davar en el Código Real

De la misma manera, en el Código Real (Yojanán 1:1)  encontramos al masoreta diciéndonos:
“Bereshit  hayá  Hadabar meElohim vHaDavar  hayá  Tamid lifné HaElohim v’Hadavar shehayá kayam,  hayá habitúi shel Elohim atzmó”.

Esto es: “Desde un principio era el Davar de Elohim, y el davar estaba siempre delante de Elohim y el davar que ya existía era la expresión misma (la imagen misma) de Elohim”.

En cada uno de estos casos, “jokmá” o “davar” se personifican no para mostrar que existía una entidad o fuerza independiente o separada de Dios, lo alenu,  sino personalizándola  mediante un modelo antropomórfico, para indicar que las cosas que Dios había tenido siempre en su “mente”, fueron “saliendo de su boca” y convirtiéndose en “realidad física” o “material”.

El que jokmá existiera desde un principio y que Dios consultaba con ella para crear al mundo, como poéticamente afirma proverbios, no tiene la intención de mostrarnos una realidad teológica, en el sentido de que, además de Dios, hubo otra persona pre y co-existente con Dios en la creación,  llamada “Jokmá”, porque tal cosa está totalmente negada por  los profetas, como dijera el propio Yeshayahu (Isaías 44:24) en sus días: “

“Así dice el Señor, tu Redentor, quien te formó en el seno materno: Yo soy el Señor,
que ha hecho todas las cosas, Yo solo desplegué los cielos y extendí la tierra.

¿Quién estaba conmigo?”

Cuando dice: “Yo solo”, excluye claramente, a cualquier otra entidad co-existente. Y cuando pregunta: “¿Quién estaba conmigo”, lógicamente la respuesta es: “ninguno”.

Sin embargo, como el Eterno hizo todas las cosas con “las palabras que salieron de su boca”, ex nihilo,  y con “sabiduría”,  los profetas y  escribas, “adornaron y personalizaron los términos”, para enfatizar  esa gracia única del Creador, mediante el estilo literario de la personificación de conceptos.

Es importante entonces que cuando te encuentres con estas estilos literarios, no le impongas tus perspectivas de la modernidad, ni del pensamiento helenista posterior, sino mantenlas siempre dentro de las costumbres literarias que usaron  los antiguos.

Así, cuando “La Palabra se hizo “carne”, está hablando de “finalmente hacer realidad, en el mundo de la creación” lo que había sido una realidad desde el principio en el consejo y planes del Altísimo y en ese aspecto, “La Palabra” era ese “gran sueño de Dios”, que finalmente se hace realidad en sentido general con la creación y en un sentido muy especial, con la presencia de su escogido, el Mélej HaMashiaj, su siervo, nuestro Adón, Yeshúa ben Yosef de la casa real de David.

Tishá v’Av

En relación con «Tishá v’Av», seguramente te encontrarás con mucha información en las redes sociales, es importante entonces que tengas todo el consejo de este día desde la perspectiva del Judaísmo Netzarita que tengo el honor de representar ante Israel y el mundo occidental.

En efecto, este próximo cuarto día de la semana (miércoles) 30 de Julio, 2020, a la caída del sol, el calendario talmúdico marca el comienzo del memorial de Tishá veAb, ( 9 de Av) hasta el jueves, 31 de Julio, a la caída del sol.

Según la tradición rabínica, preservada por los sabios fariseos laicos surgidos luego de la destrucción del «Segundo Templo», el día 9 de Av está plagado de sucesos trágicos para nuestro pueblo. Una lista parcial de esos sucesos incluye:

  1. La Generación del Éxodo es Condenada a Morir en el Desierto ( año 1312 ANY (Antes del nacimiento de Yeshua), por murmurar contra Dios y contra Moshé, afirmando que mejor sería retornar a Egipto. Como resultado de su grave ofensa,  Dios Altísimo decretó que toda la generación vagaría por el desierto durante 40 años, hasta que el último de ellos muriera. Solo sus descendientes, los que nacieron en el desierto, bajo el liderazgo de Joshua, tendrían el honor de entrar y conquistar la tierra prometida.
  2. Los Santos Templos Destruidos, el primero por los babilonios ( 596 ANY) y el segundo por los romanos, ( 70 DNY). Para los rabinos laicos fariseos, la destrucción de los dos templos representa la tragedia más grande de la historia judía, porque dio inicio a las deportaciones y desplazamientos forzados del judío viviendo en Eretz Yisrael pues lógicamente la mayoría de los judíos viviendo ya fuera de Israel, no fueron afectados por estos terribles sucesos.
  3. Caída de Betar (133 DNY) Betar, la última fortaleza en la rebelión del falso mesías Bar Kojba, cayó ante los romanos el 9 de Av del año 3893 (133 DNY) luego de tres años de sitio. Por responsabilidad de Rabí Akiva quien legitimó la revuelta nombrando equivocadamente a Bar Kojbá el Mesías, quinientos ochenta mil (580,000 ) judíos murieron de hambre o por la espada, incluidos a Bar Kojba, el comandante judío que lideró aquella rebelión contra los romanos.
  4. Expulsión de Inglaterra (1290 DNY). Los judíos de Inglaterra fueron expulsados por el Rey Eduardo I en esta fecha en el año 1290.
    1. a) El Estado Judío ha resucitado entre las naciones, es legítimo y es el principio de nuestra redención final como nación del pacto
    2. b) Que Jerusalén está en nuestras manos y que es nuestra capital única, indivisible y eterna.
    3. c) Que la Galut (Exilio) ha concluido y que todo judío que quiera dejar el exilio e irse a vivir a Israel, tiene las puertas abiertas, nada lo detiene.
    4. d) Que el Templo está Prefabricado, el altar del sacrificio construido y nuestros sacerdotes y levitas entrenados y listos para actuar.
    5. e) Que el Mesías ya es, que se trata de Yeshúa, que ya vino, y que está en cuerpo y alma oculto y escondido en lo alto, y que cuando llegue el momento, Dios Altísimo mismo dará la orden y lo enviará de nuevo para establecer la edad mesiánica y que por lo tanto, no tenemos que esperar por ningún otro mesías que por el retorno de nuestro «Ribi Yeshúa».La expulsión de España en 1492 DNY. Los judíos de España, nuestros ancestros, fueron expulsados por el Rey Fernando y la Reina Isabel, la católica, el 9 de Av del año 1492 DNY, terminando con muchos siglos de floreciente vida judía en nuestra madre patria.

      Por todas estas razones, el judaísmo rabínico está de luto completo para Tishá b’Av, en memoria de todas estas tragedias, suplicando a Dios termine el exilio y nos devuelva otra vez  a Jerusalén y el hogar judío.

      Para nosotros, sin embargo, judíos netzaritas, el 9 de Av es un día de  gratitud y esperanza. De gratitud, porque la mayoría de las promesas dadas por nuestros profetas de verdad, se han cumplido en nuestros días.De esperanza, porque lo poquísimo que queda, está cada vez más cerca de alcanzarlo.

      Evidencia histórico-profética:

      Primero: En 1948 DNY, Dios Altísimo resucitó al nuevo estado de Israel . ¿Alguien puede refutar esto? ¿Alguien puede negarlo?

      Segundo:  Terminación del Exilio. ¿Alguien puede refutar esto? ¿Alguien puede negarlo? Con la resurrección del Estado de Israel en 1948,   terminó oficialmente el exilio judío porque ahora, ningún judío que vive fuera de Israel lo hace bajo coerción, intimidación o destierro, sino por voluntad propia, pues las puertas de Israel están abiertas para recibir a sus hijos desde todas partes del mundo. Por tanto, no existe el exilio, terminó la Galut y todo judío es libre para retornar y plantarse de nuevo en la tierra prometida.  Es importante entonces anunciar esta buena noticia y no callarla: ¡El exilio ha terminado! No existe por tanto, el exilio judío, oficialmente Dios Altísimo lo dio por terminado en mayo de 1948.

      ¡Baruj HaShem!

      Tercero: Jerusalén fue destruida y quemada, ciertamente, pero ahora ha sido reconstruida en su sitio y  desde 1967  redimida totalmente, y des unos años más tarde, adornada como la capital única, indivisible y eterna de Israel. Por tanto, no tenemos que enlutarnos más por ella, ni llorar por ella, ni pedirle con sollozos a HaShem que nos la devuelva, porque el Eterno, Bendito Sea, nos la ha devuelto y está en nuestras manos. “Jerusalén vive, ha sido reconstruida, está bien y en ¡nuestras manos!

      Cuarto: El Templo está ya prefabricado, los sacerdotes y levitas entrenados, los utensilios del templo listos, la Menorá de oro preservada en  su lugar  para ser colocada en su sitio así como el ltar del Sacrificio y resto de los instrumentos de santidad que rigen los rituales del Templo.

      Quinto: Tenemos a Mashiaj. A pesar de que todos los elegidos “mesías” anunciados  por el judaísmo rabínico, desde Bar Kojba a la fecha, han terminado en un fiasco terrible, causando un serio daño a la fe de nuestro pueblo, a nosotros nos ha sido revelada la identidad del Mashiaj y por tanto “Leshyanu Mashiaj, tenemos al Mesías, su nombre es Yeshúa ben David.

      La secta farisea talmúdica sigue insistiendo que el Mashiaj nació en el mismo momento en que el templo fue incendiado en el 70 DNY, y se inició  la Galut.

      Cuando miras esto retrospectivamente, te convencerás conmigo que tal enseñanza lo único que ha hecho ha sido abrir la puerta para el surgimiento de fallidos y falsos mesías a lo largo de nuestra historia.

      No obstante esos fiascos, contra todo pronóstico, el judaísmo rabínico sigue insistiendo que “en toda generación nace un descendiente de Judá que es merecedor de convertirse en el Mashiaj de Israel”  y que “cuando llegue el momento, Dios lo verá y lo enviará y entonces, el espíritu del Mashiaj que está oculto y escondido en lo ato, se manifestará en él” (Jatam Sofer).

      De modo que para nuestros hermanos laicos fariseos, provenientes del Judaísmo Rabínico:

      1. a) El exilio judío sigue en pie
      2. b) El estado moderno de Israel no es legítimo, en la práctica, cuenta como si no existiera
      3. c) Jerusalén no ha sido reconstruida ni está en nuestras manos
      4. d) El Mesías no ha venido, vendrá
      5. d) Por tanto hay que guardar luto y abstenernos de comer, beber, bañarnos, usar zapatos de cuero y de relaciones maritales; hay que sentarse en el suelo, echar ceniza sobre la cabeza y restringir el estudio de la Toráh solo a las leyes de duelo y pasajes que describen la destrucción de Jerusalén y el templo y similares. Ni siquiera se pueden usar los tefilin, excepto para la oración de Minjá de la tarde de Tishá beAv.

      Ante esta situación de total desesperanza, ante el lloro por la continuación del exilio y lamentos interminables por la destrucción de Jerusalén y del Estado Judío, que ya están en nuestras manos, ¿qué hemos de hacer nosotros?

      Nosotros, los judíos y justos de las naciones netzaritas, creemos que :

      ¿Vamos a ayunar por esto que creemos? ¿Cómo debemos responder al lloro y luto por la destrucción de algo que el Cielo nos ha devuelto? ¿Cómo responder a la práctica de aplicar las leyes de luto por la destrucción de Jerusalén, sentados en el piso y pidiendo a Dios que nos devuelva Jerusalén y termine nuestro largo exilio, cuando ya hace más de una generación que lo hizo?

    Si, hay  razones por la cuales debemos ayunar el 9 de Av, pero no como los que no tienen las convicciones que nosotros tenemos. Estas son algunas de las razones por las cuales ayunaremos:

    1. a) Por aquellos de nuestros hermanos que ese día se sentarán en el suelo llorando por algo que aun no saben que Dios Altísimo nos ha devuelto
    2. b) Por las auténticas razones por las cuales todas esas tragedias nos sucedieron, para que no vuelvan a suceder, alejándonos así de toda forma de idolatría y corrupción, y de odio sin causa.
    3. c) Por la pronta revelación de la identidad del Mesías a nuestro pueblo, y que aquellos a quienes ya les ha sido revelado, tengan la fuerza y el coraje de no callarlo sino reconocerlo públicamente para bendición de muchos
    4. d) Porque Dios Altísimo tenga misericordia de todo nuestro pueblo y nos conceda un retorno completo a HaShem, su Toráh y su justo Mesías Yeshúa.

Y como agradecimiento a Dios Altísimo por todos los bienes que ha dado a nuestra generación y por el privilegio de ver superados prácticamente todas las causas por las cuales las generaciones previas al día de la resurrección del estado moderno de Israel ayunaron:

  1. a) Que nuestro ayuno sea  más corto que el  tiempo tradicionalmente usado por nuestros hermanos, actualizándolo desde la salida del sol, hasta la hora de Minjá  ( 12:30  3:00  pm )  del lugar donde cada seguidor de Yeshúa tenga su residencia. Es decir, ese trata de un ayuno más corto de lo normal.
  2. b) Una vez salidas las estrellas de ese día, o para el tiempo cuando deban salir, una comida festiva recordando todas las cosas que el Eterno nos ha dado, sea tenida, con celebración y alabanzas, con regocijos y cantos, con carne y vino porque grande y maravillosa han sido sus misericordias sobre nosotros.

Es por eso que pido a todos los que así lo deseen, que este shabat previo a Tishá beAv, conocido como «Shabat Jazón», por el recuerdo de la lectura del profeta Yeshayahu ben Amós como ha sido dicho, estas grandes noticias sean dadas a conocer a todo nuestro pueblo y que nuestro servicio al Eterno en este shabat sea de honor y exaltación a Dios Altísimo por tantas bondades impartidas a nuestra generación, con mucha alegría y entusiasmo y vayamos cumpliendo así lo anunciado por nuestros profetas:

“Así dice el SEÑOR de los ejércitos: “El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo se convertirán para la casa de Judá en gozo, alegría y fiestas alegres. Amad, pues, la verdad y la paz”  (Zacarías 8:19).

Conclusión:

Resumiendo, nuestra parashá que inicia diciendo: “Estas son las palabras [devarim] que Moisés habló a todo Israel en este lado del Jordán en el desierto”. (Deuteronomio 1: 1), nos presenta a Moshé Rabenu (Moisés nuestro maestro), haciendo una recapitulación personal, en retrospectiva, de lo que significaron para él aquellos 40 años de jornadas por el desierto, preparando al pueblo que tanto amó, para su entrada triunfal a la tierra prometida.

Moshé, en esta parashá muestra que “moverse  hacia adelante  y tomar la tierra”, es una mitzvá para todos los hijos de Israel.

¿Cómo interpretar eso de “moverse” si precisamente fue lo que estuvieron haciendo por el desierto por cuarenta años, en 42 largas jornadas?

Una cosa es moverse en rotación y otra moverse en traslación.

Los hijos de Israel se estaban moviendo, pero dando vueltas sobre el mismo lugar, la hora había llegado para moverse linealmente, hacia el encuentro con su destino profético.

Bajo la esclavitud en Egipto, los hijos de Israel se movían, pero sin sentido, sin razón, sin destino de dignidad nacional. Ahora llegó el tiempo para ellos de retomar el llamado de Dios y hacerlo realidad. Eso significó para ellos un enorme cambio. Un cambio de siempre estar haciendo lo mismo, hacia un cambio de conquista.

Y este es un gran mensaje también para nosotros porque muchas veces nos descubrimos que estamos dando vueltas y vueltas sobre el mismo lugar, los mismos temas, los mismos traumas, los mismos recuerdos, las mismas excusas de siempre.

Moshé nos invita a movernos hacia delante, dejar de hacer lo que habíamos hecho hasta ahora, y enfocarnos en algo superior y novedoso que está justo delante de nosotros.

Esto implica cambios, por supuesto, muchos cambios son difíciles, algunos dominados por las circunstancias, otros por iniciativa personal. Sea como sea, se requiere un esfuerzo del alma para hacer frente a las nuevas situaciones y enfocarnos hacia aquello que es lo que Dios Altísimo demanda de nosotros.

Al hablar como lo hizo, pareciera que Moshé Rabenu nos está diciendo de nuevo: “La vida es como una jornada, tanto biológica como profética,no podemos permitir estancarnos, ni ser tirados a un lado del camino, estamos destinados a conquistar, a seguir adelante, a avanzar hacia aquello que ha sido ya pre-establecido para nosotros en los designios proféticos de Dios”.

Así que, no te canses, no seas de los que viven gastando la vida, sino invirtiéndola. No pertenezcas al grupo de los que ven pasar la vida, sino de los que la abrazan y viven con ella de forma novedosa, creativa y magnífica.

Shabat Shalom.

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Aida Ruiz Millán
Miembro

La sigo leyendo y me sigue encantado gracias por el articulo el ayuno y el enfoque tan especial de esta Parashá