PARASHA PARA SHAVUOT

Cierto día como concierto de la tarde y la mañana por la noche, se juntaron el tiempo presente con el futuro pasado. Animosamente deliberaban los siete tiempos: la Tarde; la Mañana; la Noche; el Pasado; el Presente; el Futuro y el Espacio, cuerpo donde viajan los seis intervalos. ¿Y de qué hablaban, cuál era el tema? El mazér o el diezmo, de ello hablaban.

SINOPSIS Y REFLEXIONES
SHAVUOT

Shavuot (5/30/2020)
1a Aliyah Devarim 14:22-29
2 a Aliyah Devarim 15:1-18
3 a Aliyah Devarim 15:19-23
4 a Aliyah Devarim 16:1-3
5 a Aliyah Devarim 16:4-8
6 a Aliyah Devarim 16:9-12
7 a Aliyah Devarim 16:13-17
Maftir: Bemidbár 28:26-31
Haftará: Jabacuc (Habacuc) 3:1-19
Código Real: Memorias 2:1-21

Shavuot: “La Tierra Comprometida”

Cierto día como concierto de la tarde y la mañana por la noche, se juntaron el tiempo presente con el futuro pasado. Animosamente deliberaban los siete tiempos: la Tarde; la Mañana; la Noche; el Pasado; el Presente; el Futuro y el Espacio, cuerpo donde viajan los seis intervalos. ¿Y de qué hablaban, cuál era el tema? El mazér o el diezmo, de ello hablaban.

El “Futuro” decía: si las criaturas humanas conocieran un ápice de la misericordia y la dádiva divina inherente en el Negociador dueño de los cielos, la tierra y la vasta cosmogonía, correrían a aceptar Su propuesta:

“Traigan todo el diezmo a la casa del tesoro, para que sea el alimento en Mi casa.
Pruébenme ahora con esto, ha dicho el Eterno de los Ejércitos, si no
les abriré a ustedes las compuertas del cielo, y derramaré para ustedes
bendición hasta que no haya donde guardarlas”
Malají (Malaquías) 3:10

Su propuesta de negociación es concisa, contundente y transparente. Sólo pide que del 100% de sus ganancias le den el 10%, es decir, el humano se queda con el 90% de las ganancias, con las alforjas llenas de bendiciones.

El “Pasado” abrió su boca y dijo:

El hombre siempre ha sido así desde el principio de los siete tiempos, dice cosas como esta: ¿Porqué debo darle el 10% del fruto de mi trabajo que gano con el sudor de mi frente…? ¿Cuál es su aporte?

De un salto el “Presente” se puso al frente y con firme voz dijo:

¡Este es Su aporte! El Negociador en su infinita creación de amor cuando creó a los hombres en el Olam Haba, decidieron el Eterno y el hombre cuál sería su destino. Destino que le fue dado con la potestad del “libre albedrío” con anuencia en los cielos y en la tierra; todo esto previo a entrar a la  estratósfera de la tierra y posicionarse en el vientre de la madre que eligió, llevando una alforja
cargada de sueños para despertarlos y accionarlos en la tierra. También el Eterno definió con la criatura humana cual sería su rol o papel en la tierra. Cuando el hombre entra en la tierra, el Creador vela por su salud, su alimentación, cuida la semilla que creó y sembró y le dio seguimiento hasta convertirse en un fuerte árbol cargado de los mejores frutos, siguió y guío todo el proceso
industrial, preparó a miles de personas de diferentes naciones para que participaran en el procesamiento de estos alimentos, fabricas, super mercados, transporte para que llegaran a la mesa en este día y alimentarlo hoy para que no le falte el pan de cada día.

Hashem también le permitió al hombre ver a su futura esposa en la laguna de cristal del Edén, su otra parte, su alma gemela. Con la promesa que cuando esté morando en la tierra su alma la reconocerá y le dará hijos de honra. Todo pacto con las criaturas de la tierra se inicia desde el cielo. Además la bondad del Eterno dice en Sus estatutos que bendecirá al hombre hasta 2000 generaciones, a él y a toda su descendencia. ¡Yo estaba presente! Dijo enfáticamente el tiempo “Presente”. Sólo el 10% es su INVERSIÓN y su ganancia el 90%.

Dejando el silencio a un lado, la “Mañana” abrió su boca y dijo:

Y como si fuera poco, todo aquel que guarde Sus fiestas y las Mitzvot (mandatos) y ayudare al necesitado, al prosélito, al huérfano, a la viuda y al extranjero, entonces el Eterno que es bueno dirá:

“Entonces tendrás placer (otorgado) por el Eterno, te hará montar sobre
las alturas de la tierra y te alimentaré con la heredad de Yaacob,
tu padre, porque la boca del Eterno ha hablado”
Yeshayá (Isaías) 58:14

Y si ha caído en las profundidades más cruentas donde te arrojó la iniquidad, entonces Hashem lo levantará de esa oscuridad para elevarlo a lo más alto.

El “Espacio” mirándolos a todos dijo:

El espacio de preparación antes de la entrega de la Torá son cuarenta y nueve días (7 semanas) donde todos nosotros participamos cada año ayudando a la misión del Todopoderoso y levantar a toda la humanidad a través de los siete atributos como el período destinado a la rectificación del Jésed-Bondad; Guevurá-Fortaleza; Tiféret-Armonía; Netsaj-Eternidad; Hod-Esplendor; Iesod- Fundamentos; Maljut-Soberanía. Estos fueron, según sus sabios, los siete atributos que el Eterno implantó en el mundo después que el pecado de Adán afectó el orden perfecto de la creación.

Cuenta el ruiseñor que estaba parado sobre un pequeño árbol de zarza, sembrado en lo alto de una pequeña montaña, tal vez la más humilde de todas. Las montañas vecinas eran imponentes, parecían mirar con dejo y desdén al sencillo monte Sinaí, todos sabían que algo grande iba a acontecer…la atmósfera lo percibía.

Cantaba el ruiseñor un cántico que subía con alas de plumas de melodías, y se elevaban hasta alcanzar el corazón de Aquel que es misericordioso cada día. De pronto se escuchó una voz como de muchas aguas, truenos que tremolaban las pequeñas hojas
de la zarza. Y la voz decía:

“No te llegues acá; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar que estás, tierra santa es”
Shemot (Éxodo) 3:5

El pequeño árbol donde estaba el ruiseñor comenzó a llamear un fuego que no parecía fuego, uno era blanco y otro fuego negro. Volé a la roca mas cercana y vi como la voz hablaba pero no había nadie y todo lo que decía la imponente voz, el fuego negro lo escribía sobre el fuego blanco.

Se estaba escribiendo la Ketubáh, el compromiso con fuego bajado del cielo. La tierra prometida y comprometida corroboró este compromiso con la celebre frase: “Naaseh Venishmá”, “Oiremos y obedeceremos” dijo a una sola voz el pueblo del pacto… Israel.

La tierra prometida vestida de gala recibía y refrendaba el compromiso con el anillo del mundo superior espiritual invisible, y el anillo del mundo físico visible. Recibir la Ketubáh… ¡La Tora!, como pacto con su novia la nación de Israel, donde los cielos y la tierra se vuelven uno…en EJAD!

“Shemá, Israel יהוה Elohenu יהוה EJAD”
OYE, Israel YHWH nuestro Elohim YHWH es uno.
Devarim (Deuteronomio) 6:4

Por: Yehoshúa (Jesús) Villarreal I.
Con la autoridad del Rab Dan ben Avraham

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