PINJÁS: UN MODELO PARA EL MASHIAJ

Luego de los terribles intentos de maldecir al pueblo de Israel acampado en la planicie de Moab y luego que muchos de los varones de Israel cayeron en la trampa de las mujeres madianitas para fornicar delante de su ídolo nacional, bajo el consejo del malvado profeta Bilán, un varón de la tribu de Simeón

Luego de los terribles intentos de maldecir al pueblo de Israel acampado en la planicie de Moab y luego que muchos de los varones de Israel cayeron en la trampa de las mujeres madianitas para fornicar delante de su ídolo nacional, bajo el consejo del malvado profeta Bilán, un varón de la tribu de Simeón tuvo el descaro de traer a una prostituta servidora del ídolo nacional de Moab y presentarla a su familia anunciando que, contrario a las instrucciones divinas, la haría su compañera sexual.

Este acto infame y desafiante del israelita, echó la última gota a la copa de la justa ira de Dios, de Moisés y de Aharón, así como del resto de los justos de la asamblea en el desierto.

Recuerda que la parashá de la semana previa, concluye con el tremendo acto del celo por el honor de Dios de Pinjás, un descendiente de Aharón, quien, lanza en mano, fue detrás del hijo de Simeón  y su adquirida compañera de cuarto y  prostituta sagrada del dios peor de Moab.

El israelita rebelde, tomando su prostituta religiosa experta en la adoración al ídolo de Moab,  la introduce a su tienda, para continuar la adoración al ídolo de ella, dentro del «Campamento de Israel», en presencia misma de Moshé y de Aharón.

Al llegar a la tienda del israelita, Pinjás, que los venía siguiéndolos sorprende uno encima del otro en plena orgía sexual con el ídolo moabita traído por la mujer extranjera, fue entonces que Pinjás alzó su lanza y  atravesándoles el corazón con ella, los clavó a ambos en tierra.

Esta acción de Pinjás, descrita en la parashá previa, nos introduce al gran premio que recibe Pinjás por tener celos por el honor de Dios. Se nos informa  además que unos 24 mil varones de Israel murieron como resultado de prostituirse con los ídolos de Moab, teniendo relaciones sexuales con las prostitutas religiosas del lugar e inclinándose y dando culto al dios moabita.

La parashá nos dice que Dios ordena hacer un censo de los varones que quedaran de 20 años para arriba, capaces de ir a la guerra y para mirar cómo debería dividirse la tierra de Israel entre las doce tribus.

Cuenta la sección de esta semana, de unas mujeres israelitas, que presentaron ante Moshé su caso: nuestro padre, Tzelofjad, de la tribu de Menashé había muerto el desierto y no había dejado hijos (varones) y sólo sus cinco hijas, y que por tal motivo, si la tierra se daría solamente por la vía paterna, ellas no tenían padre y se quedarían si su porción.

Moshé no sabía cómo aplicaba la Ley en ese caso y consultó con el Eterno Quien dictaminó que si un varón muere sin dejar hijos, su herencia de a tierra debe pasas a sus hermanos sobrevivientes más cercanos. De esa manera, las hijas de Tzelofjad recibieron una porción de tierra también.

La parashá concluye con Moisés viendo toda la tierra prometida desde la atlura de un monte a donde el Señor le ordenó subir, la elección de un sucesor para Moshé que resultó su asistente personal Yeshúa, y las instrucciones de los korbán tamid (sacrificios diarios) así como los sacrificios del ciclo festivo (Shabat, Rosh Jódesh, Pésaj, Shavuot, Yom Teruá, Yom HaKipurim y Sucot). Para todas estas convocaciones de santidad, desde la diaria hasta Sucot, los hijos de Israel deberán contribuir con ofrendas correspondientes.

El tema para nuestra parashá es:  “Pinjás un Modelo para el Mesías”.

Proposición: Les propongo considerar cómo se cumple siempre el hecho de que “La Toráh apunta a Mesías”  como su mayor propósito al ser entregada a los hijos de Israel. Es por eso que siempre, al estudiar la Toráh y los Profetas, debemos tener los ojos bien abiertos para encontrar algún indicio de Mashiaj en sus páginas porque “Toda la Toráh y los Profetas, no tienen otro objetivo supremo que guiarnos a Mashiaj”.

¿Dónde está entonces escondido el Mashiaj en esta Parashá?

Consideremos los siguientes principios que se derivan de nuestra parashá Pinjás.

Ya hemos visto que en la parashá pasada, un héroe hebreo, descendiente de Aharón, aplacó la ira divina, haciendo expiación por los hijos de Israel, al dar muerte a los dos rebeldes que a plena luz del día desafiaron el honor de Dios trayendo el culto al ídolo peor de los moabitas, dentro del campamento mismo de Israel.

En esta parashá se nos revela el nombre de ese “zelote”: Pinjás. Nuestro héroe nacional procede de Egipto, y como tal, su nombre también es de origen egipcio y según las fuentes tradicionales judías, Pinjás podría significar a) boca de culebra o b) sureño de piel oscura.

En todo caso, hay un enorme misterio alrededor de la historia de Pinjás en nuestro Tanaj y en las tradiciones orales de nuestro pueblo. Es precisamente en ese misterio que está escondido el Mashiaj.

Así que vamos a tratar de correr las cortinas y ver los sellos ocultos que están en ella para así detectar la figura del Mashiaj en nuestra parashá.

Para comenzar, nos dice la Parashá que como recompensa por la noble acción de limpiar el nombre de Dios clavando en tierra al violador del pacto y su compañera sexual moabita, Dios Altísimo concede a Pinjás “un pacto eterno”, como está escrito:

“El SEÑOR le dijo a Moisés: «Pinjás, hijo de Eleazar y nieto del sacerdote Aarón, ha hecho que mi ira se aparte de los israelitas, porque ha actuado con el mismo celo que he tenido por mi honor. Por eso no destruí a los israelitas con el furor de mi celo.  Dile, pues, a Pinjás que yo le concedo mi pacto de comunión,  por medio del cual él y sus descendientes gozarán de un sacerdocio eterno, ya que defendió celosamente mi honor e hizo expiación por los israelitas ». (15:10-13).

Los  intérpretes antiguos que surgen luego del «Retorno del Exilio Babilónico», estaban desconcertados por esto por una simple razón: Ya Pinjás tenía ese derecho por ser descendiente de Aharón según documenta la propia Toráh ( Shemot 28 y 29). Si ya Pinjás era parte del sacerdocio permanente concedido a los hijos de Aharón, ¿qué tipo de recompensa sería darle algo que ya tenía?

Algunos intérpretes llegaron a la conclusión que “mi pacto de sacerdocio eterno” debería ser una referencia al sumo sacerdocio, no solamente al sacerdocio. Es decir, que Pinjás y su descendencia podrían ser sumos sacerdotes en Israel y así lo identifica por ejemplo, Ben Sirá, un sabio judío del siglo segundo antes de la primera revelación del Mashiaj, afirmando que “Dios estableció para él un pacto de paz… que el sumo sacerdocio sería para él y sus descendientes para siempre” ( 45:24).

Otros interpretaron que como Pinjás tuvo una vida muy larga que le permitió  vivir más allá de los días de Moisés y  más allá aun de la vida de Yeshúa,  hasta la época de los Jueces, donde todavía es visto  funcionando como sacerdote, como documenta Jueces 20: 28 “Pinjás, hijo de Eleazar, nieto de Aharón, ministraba delante de ella (arca del pacto)…”, esa “larga vida” está relacionado con el concepto de “sacerdocio eterno”.

Es interesante que no encontramos informe de la muerte de este honorable nieto de Aharón, el héroe de la parashá pasada y de la actual. Al no mencionar su muerte, ni lugar de su sepultura ni el duelo propio de una figura tan venerable. Por esta razón, algunos intérpretes antiguos concluyeron que Pinjás no  murió.

¿Cómo así?

Racionalizaron que luego de la última aparición de Pinjás en la época de lo “Jueces” (mencionada arriba) pudo haber sido arrebatado al cielo mientras aún vivía, tal cómo se asume pasó previamente con Enoc y con Eliyahu.

En otras palabras, según esta escuela de pensamiento, la recompensa de un “pacto eterno”, sería realmente, “vida eterna”, en otras palabras, inmortalidad.

Trabajando sobre esa idea, los intérpretes antiguos relacionaron al gran profeta de Israel, Eliyahu (Elías),  con Pinjás. ¿Por qué? Porque a pesar de su grandeza, Eliyahu se vuelve una figura misteriosa en la historia de Israel.

Primero, no tiene apellido, no se menciona de él la típica fórmula: Eliyahu hijo de….”, simplemente aparece ya con el nombre propio sin mencionar el nombre de su padre.

Segundo: para añadir más fuego al misterio, tampoco se nos relata del nacimiento de Eliyahu, ni de su infancia, simplemente aparece como traído en “paracaídas” y colocado ya adulto en el reinado norteño donde operaba el rey Acab y la reina Jezabel.

¿Quién será entonces este Eliyahu? ¿No podría ser la encarnación de la función profética de Pinjás, solo que ahora aparece con un nombre diferente, un nombre que es todo un símbolo, ya que Eliyahu significa “El Eterno es mi Dios”?

No solamente esto, tanto Pinjás como Eliyahu compartían una misma naturaleza: ambos eran zelotes, es decir, “celosos del honor de Dios”, pues  en nuestra parashá de hoy se describe a Pinjás como “celoso por su Dios” ( Bamidbar 25:13), y justamente así, se describe a Eliyahu como “extremadamente celoso por el Señor ( 1 Reyes 19: 10-14).

Por tales razones, el Midrash identifica a Pinjás con Eliyahu, es decir, se trata de la misma persona, el sacerdote que “nunca gustó a muerte”, como premio por su celo por Dios haciendo expiación por todo Israel.  Por tanto, explica el Midrash, Pinjás reaparece como Eliyahu y luego regresa al cielo de donde había descendido en el milagroso ascenso en carros de fuego narrado por el escritor de 2 Reyes.

No solamente esto, sino que los sabios intérpretes fariseos de la edad media, relacionaron a profecía de Malaquías como relacionada con Pinjás, pues cuando se promete: “ Yo enviaré al profeta Eliyahu antes del gran día del Señor y él devolverá la mente de los padres a los hijos y la de los hijos a los padres (Malq. 3:12-14), la escuela farisea del siglo segundo antes de Yeshúa representada en Ben Sirá  lo explicó diciendo: “para restablecer las ovejas perdidas de Israel” (48:11)

¿Dónde está escondido el Mashiaj en nuestra Parashá?

Una vez tomamos toda esta data (información) y la cotejamos, vemos que los grandes interpretes antiguos de nuestro pueblo nos presentan a un sacerdote haciendo expiación por todo Israel ejecutando a una mezcla de rebeldía con idolatría penada por “karet” (pena capital).

Ese sacerdote tiene larga vida, se esconde por un tiempo y luego reaparece como profeta para restablecer el reinado de la casa de Israel.

Transformado ahora en profeta, -en la figura del misterioso Eliyahu-, es escondido de nosotros por un tiempo y se promete un segundo regreso para “traer el corazón de los padres a los hijos y los hijos a los padres” y para “restablecer las ovejas perdidas de Israel”.

De modo que se establece aquí un “modelo mesiánico”, es decir, una sacrificio por pecado del tipo karet, un sacerdocio eterno, un retorno como profeta y de esta manera, “uno que aparece, se esconde y reaparece otra vez para terminar su misión”.

Los intérpretes antiguos vieron entonces una figura que realiza dos funciones diferentes en dos tiempos distintos y todo relacionado con la expiación de un pecado que no tiene perdón en a ley de Moisés: rebeldía y avodáh zará (idolatría).

Esto es exactamente la función del Mesías: aparece, realiza una función sacerdotal, expiando por los pecados de muerte de Israel (y del mundo), se esconde por un tiempo, y reaparece  luego para “devolverle el reino a Israel” como en los días de David, cuando todas las 12 tribus eran un solo imperio.

De modo que no hay dos mesías, sino uno solo que realiza dos funciones distintas en dos tiempos diferentes Esto es exactamente el modelo que ha seguido Dios Altísimo para nuestro Ríbi Yeshúa, la paz sea sobre él.

¿Quién es entonces Yeshúa?

¿La re-encarnación del espíritu de celo que hubo en Pinjás? ¿La reencarnación profética  y del celo por Dios que estuvo luego en  Pinjás-Eliyahu?

No, Yeshúa no está conectado con eso, pero sigue ese “modelo”. ¿Con quién está conectado entonces el espíritu de nuestro santo maestro, su Majestad electo, Yeshúa HaMashiaj?

Eso será el tema para próximas clases. Te sorprenderás del misterio, una vez revelado.

Pero el principio aquí estudiado es este: Nuestra parashá presenta un Modelo Mesiánico que se repite constantemente en nuestra historia: Dios envía un emisario, lo esconde por un tiempo, y lo hace aparecer luego para concluir su misión. Este es precisamente el modelo que sigue Yeshúa: Apareció, se retiró y escondió por nosotros por un tiempo, y volverá a reaparecer, cuando Dios decida, como está escrito en nuestros libros: “Este mismo Yeshua que ha sido quitado de vosotros, volverá a aparecer como le habéis visto subir al Cielo” (Memorias Apostólicas 1:11).

Shabat Shalom.

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Angela Gomez
Miembro

Que interesante, y cuanta revelación en revelación al modelo Mesiánico y a Yeshua como Mesías. Realmente es un misterio. Hermosa enseñanza, gracias Rab.