SINOPSIS Y REFLEXIONES PARASHÁ KI-TETZÉ #49

Ki-tetzé (Cuando salieres) es el nombre de esta parashá que nos acompaña a dar un breve recorrido a través de los caminos incuestionables e inagotables de la luz de la Torá. Uno de los misterios que encierra esta parashá es que nos preserva de la innominada energía generada por la combinación de la lana y el lino, la cual desarmoniza la composición molecular física y espiritual de nuestro cuerpo.

Parashá Ki Tetzé (8/29/2020)
1: Devarim 21:10-21
2: Devarim 21:22-22:7
3: Devarim 22:8-23:7
4: Devarim 23:8-24
5: Devarim 23:25-24:4
6: Devarim 24:5-13
7: Devarim 24:14-25:19
Maftir: Devarim 25:17-19
Haftará: Yeshayahu (Isaías) 54:1-10
CR: Maro’t Elohim 12:1-14:20

Ki-tetzé (Cuando salieres) es el nombre de esta parashá que nos acompaña a dar un breve recorrido a través de los caminos incuestionables e inagotables de la luz de la Torá. Uno de los misterios que encierra esta parashá es que nos preserva de la innominada energía generada por la combinación de la lana y el lino, la cual desarmoniza la composición molecular física y espiritual de nuestro cuerpo.

“No vestirás fibras combinadas, lana y lino juntos” Devarim (Deuteronomio) 22:11

¿Por qué? ¿Qué hay detrás de todo esto? Tomemos por un momento la lupa del conocimiento de Di-s, que se vacía no sólo en la Torá, sino en todas las dimensiones de la ciencia; ciencia que un día descendió del cielo para todos los científicos encargados de sembrarla en esta tierra llena de la gracia del Eterno.

“El Eterno conoce los pensamientos del hombre, sabe que son fútiles. Bendecido es el varón a quien tu disciplinas, oh Eterno, y le enseñas de Tu Torá.” Tehilim (Salmo) 94:11-12

Veamos lo que nos dice la ciencia acerca de la estructura química molecular de las fibras de la lana, formadas estas por largas cadenas químicas a las que se les llama aminoácidos, las cuales conforma las proteínas que estructuran la lana. Su estructura superficial se ve a nivel microscópico; una solida capa protectora en forma de escamas parecido al tronco de una palmera, su dureza le ofrece a la fibra una singular protección. La lana es una fibra natural que se obtiene de los ovinos (caprinos, ovejas), el origen de su utilización proviene del Neolítico. La lana tiene una particularidad, y es que sus fibras absorben la humedad de la atmósfera, ella es microscópica; es decir, lo que absorbe es el vapor de agua. Cuando se escurre, la fibra de lana es capaz de perder hasta un 50% de su peso. Resiste los ácidos suaves o diluidos, pero los ácidos minerales, el sulfúrico y el nítrico, provocan desdoblamiento y descomposición de la fibra. Pero si se usa este mismo acido sulfúrico diluido o rebajado, ayudará al proceso de industrialización de la lana para carbonizar o eliminar la materia vegetal que se haya adherido en las paredes de la fibra.

Veamos ahora como las fibras naturales del lino se obtienen de la planta del lino que se conoce como flax. Su existencia textil es una de las más antiguas y la más codiciada por los grandes diseñadores de moda alrededor del mundo. Su versatilidad, aspecto, resistencia y sus propiedades aislantes son únicas en su clase. Los egipcios cubrían sus momias con telas de lino de más de 4.500 años de antigüedad. El lino absorbe bien la humedad. Su estructura molecular la hace más fuerte que el algodón. El lino se compone principalmente de celulosa que absorbe hasta un 20% de agua y al tacto no se siente la humedad. Es resistente a la radiación UV, los tintes, los disolventes orgánicos y las altas temperaturas. Este material es uno de los pocos textiles que no permite que crezcan bacterias ni hongos.

La planta Linum Usitatissimum produce fibras que se usan para textilería, sus flores son azul claro, blancas, violetas, amarillas las cuales constan de cinco pétalos. De la semilla de la linaza o lino se extrae el aceite de lino. Son muchos los beneficios y propiedades nutricionales de este aceite. Su alto contenido de ácidos grasos esenciales hace que el aceite de lino cuente con propiedades antiinflamatorias y con un gran poder nutritivo. Es de gran beneficio para la piel y el organismo. Controla la presión alta. Mejora la función cardiovascular y todo el sistema circulatorio de nuestra sangre que llega hasta el cerebro. El aceite de lino o linaza contiene Omega-3 y previene algunas enfermedades relacionadas con el sistema ocular, tales como; la degeneración macular asociada a la edad y la retinopatía diabética. Esta semilla de lino contiene un 40% de aceite, del cual un 55% aproximadamente es Omega-3. Es la fuente vegetal más concentrada de este tipo de acido graso, así como proteínas y sales minerales.

Ahora bien, volvamos al escenario sustentado en el consejo sempiterno que nos heredó el Eterno mediante nuestra santa Torá.

“No vestirás fibras combinadas lana y lino juntos.” Devarim (Deuteronomio) 22:11

La lana proviene del “reino animal” y como vimos antes, posee una estructura molecular con fibras muy fuertes y capas que parecen escudos tejidos unos con otros creando una poderosa protección a las fibras que se hacen resistentes a muchos ácidos, menos a los ácidos minerales, ya que el ácido sulfúrico y el nítrico la hacen vulnerable y crean una descomposición y desdoblamiento en su fibra. Es decir, los minerales que pertenecen a otro reino, al cruzarlo con el animal, se eclipsan irremediablemente dañando la pureza de las fibras de la lana.

Observemos el lino que es una planta y como tal pertenece al “reino vegetal”. ¿Qué sucede si juntamos lana y lino? Si dejamos ciertas partículas vegetales adheridas a las fibras de la lana, estas experimentaran una degradación insana, ya que crearían bacterias y hongos dañando de manera irreversible la lana. Caso contrario acontece con el lino porque la estructura molecular de las fibras no permite que crezcan las bacterias y los hongos en la tela.

Pero veamos algo de lo que tenían en común estos elementos. Ambos son higroscópicos, es decir, retienen el agua. La lana, como vimos antes, absorbe la humedad de la atmósfera, el vapor de agua existente en su entorno y puede retener hasta un 50% de humedad. Mientras que el lino puede absorber hasta un 20% de dicha humedad. De tal manera que si juntamos estos dos objetos, lana y lino, juntos generarán un 70% de agua, pero recuerda que el agua es el mejor conductor de energía eléctrica. Prosigamos; al colocar la mezcla de lana y lino en el cuerpo tendríamos nuestra energía molecular entrando a formar parte de este movimiento inesperado de energías que se juntan con la nuestra. Electrolitos y electromagnéticos entran a formar parte de esta acción energética donde las aguas naturales que son aproximadamente el 75% de nuestro cuerpo y las aguas espirituales que también entran a este escenario bioquímico sustancial. En otras palabras, las aguas en acción de la lana, el lino y las de nuestro cuerpo pasan a hacerse una sola. Recuerda que las partículas vegetales afectan las fibras animales de la lana y su energía atómica se descompone. Aunque no veamos esa energía ella existe, y crea un caos atómico en los dos objetos y en nuestro cuerpo también dándose un desconcierto energético que daña la armonía de nuestros Sefirot.

Pidámosle prestada nuevamente la lupa a nuestro Padre el Creador, para que nos guíe en este navegar de Sus aguas benditas. El lino nos invita a entrar y deshilachar su doble función: la primera es que esta planta nos regala los telares de lino fino y la segunda que nos ofrece la semilla que nos da el aceite de linaza o lino. Y su flor azul celeste que parece representar el tejelet de los tefilot, nos recuerda con sus cinco pétalos los cinco libros de la Torá. Hagamos una analogía con el aceite de esta generosa planta que nos remonta a través del tiempo de David Melej cuando fue ungido con aceite por el Eterno, así como los patriarcas y profetas fueron santificados con el aceite de la unción.

El Eterno siempre está al cuidado de tí, mientras duermes Él vela tus sueños para que no te sean robados. Te legó el regalo más preciado, el manual de vida: la Torá que no caduca, donde Sus designios no son de muerte, sino de vida, Él está más allá de la ciencia, más allá de todo entendimiento o razonamiento humano, más allá de los tiempos, tiempos inmemoriales que danzan para Él.

Por: Yehoshúa Villarreal I.
Con la autoridad del Rab Dan ben Avraham.

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maria robles
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Hermozo 🙏

Jade Sanchez
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Hermosa Reflexión!

Angela Gomez
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Wow!, cuánta sabiduría nos regala la Torá!. Gracias Profesor Yeshoshúa por tan hermosa y poderosa enseñanza. Ahora se como usar correctamente mi ropa de lino y de lana. Ciertamente Hashem nos ama y quiere lo mejor para nosotros sus hijos. Abundantes bendiciones!.