SINOPSIS Y REFLEXIONES PARASHÁ SHELAJ LEJA #37

“Enviemos hombres delante de nosotros que nos exploren la tierra y nos informen sobre su idioma, sobre el camino por donde hemos de subir y sobre las ciudades a donde hemos de entrar.” Devarim (Deuteronomio) 1:22

Por: Yehoshúa (Jesús) Villarreal I.

Con la autoridad del Rab Dan ben Avraham

 

Parashá Shelaj Leja (6/20/2020)

1a Aliyah Bemidbár 13:1-20

2a Aliyah Bemidbár 13:21-14:7

3a Aliyah Bemidbár 14:8-25

4a Aliyah Bemidbár 14:26-15:7

5a Aliyah Bemidbár 15:8-16

6a Aliyah Bemidbár 15:17-26

7a Aliyah Bemidbár 15:27-41

Maftir: Bemidbár 15:37-41

Haftará: Joshua 2:1 – 2:24

CR: Yohanan (Juan) 7:1-8:47

 

        Adonay es Emet (Di-s es verdad); Él no miente. Según nuestros sabios dijo Di-s:

Yo les aseguré que la tierra  (Eretz Israel) es la mejor del mundo…

Pero el pueblo de Israel dijo:

“Enviemos hombres delante de nosotros que nos exploren la tierra y

nos informen sobre su idioma, sobre el camino por donde hemos

de subir y sobre las ciudades a donde hemos de entrar.”

Devarim (Deuteronomio) 1:22

Shelaj Leja (Envía para ti) es el nombre de esta parashá que comienza así:

Y hablo Di-s a Moshé diciendo: envía para ti hombres que exploren

la tierra de Kenaan la cual Yo he de entregar a los hijos de Israel

Bemidbár (Números) 13:1

 

Hashem da esta orden a Moshé porque el pueblo de Israel desconfiaba de la legitimidad y de la abundancia que el Eterno les había descrito, mas ellos decidieron ir a inspeccionar dicha tierra y Hashem los apoyó. Es oportuno acotar esto; a los seres humanos se nos dio la oportunidad de elección, lo que conocemos como libre albedrío delegado y decretado por Elohim, y sólo nosotros decidimos el camino hacia la izquierda o hacia la derecha. Ahora bien, cualquiera de los dos que elijamos, el Eterno siempre va a estar allí; es decir, Él nos empujará a cualquiera de las dos después de nuestra elección y acción.

Los meraglim (espías) de las tribus de Israel lamentablemente enfocaron sus ojos y sus lenguas en llevar un mal reporte de esta tierra bendecida por causa de sus propios intereses y en detrimento de todo un pueblo, al cual lograron contaminar con los “maldichos” de su boca.

El Zojar Hakadosh revela un secreto aterrador que estos meraglim sospechaban o sabían; que al entrar a Kenaan serían destituidos de sus puestos y cambiados por otros, por eso quisieron evitar a toda costa la entrada a esta tierra prometida y desposada por Hashem.

Contrario a todo esto, encontramos a dos firmes pilares de estos príncipes, cada uno cabeza de tribus: Caleb y Yehoshua junto a los levitas que los apoyaron. Sus reportes eran benignos y rebosados de la Magnánima Shejina del Eterno.

Por otro lado esta hermosa Parashá nos habla y enseña de uno de los más grandes misterios…la mitzva del pan Jalá para Shabat. Esta mitzva se remonta al principio de la creación; el mismo Creador para crear al hombre tomó del polvo de todos los lugares de la tierra, agregó el agua que ya estaba con Él y amasó la gran masa de barro, separó una pequeña porción con la que modeló con sus propias manos la hermosa y perfecta obra de arte con la exquisitez estética del Gran Escultor de escultores. A esta, su primera obra la llamó Adán. El Midrash se refiere a Adán como la “Jalá del mundo”.

Hashem usó el polvo de la tierra, el elemento más bajo de toda la creación y le insufló alma con el soplo de Su propio aliento; a saber, uso Su Divinidad y la fundió con el cuerpo físico elevando y uniendo lo espiritual y lo material hasta volverlo uno con Él.

Nos cuenta el Talmud Sotá 3a que “En un momento de insensatez, Jabá (Eva) incitó a Adán a comer del árbol del conocimiento; tras este pecado el nivel espiritual del mundo descendió. La manifestación de la Presencia Divina se retrajo, la oscuridad aumentó y el mal se entremezcló con el bien.”

Antes de que Adán y Jabá pecaran, la maldad residía “fuera” del hombre, era una entidad separada; es decir, todos los elementos malignos externos ahora se encuentran “dentro” de ellos, el bien y el mal hoy moran dentro de toda la humanidad.

Pero Hashem en su supra-infinita misericordia asignó a la mujer las Mitzvot de pureza familiar, de la Jalá y el encendido de las velas de Shabat. Jabá hizo que Adán, cuya alma se compara con una vela, pecara ocasionando su muerte.

Todas estas Mitzvot son la gran oportunidad que nos regala el Eterno a todas las generaciones para que las mujeres a través del cumplimiento de ellas hagan Tikun (rectificación) transdimensional generacional, regresivo y progresivo, que toca dos mil generaciones atrás, al presente continuo del hoy y dos mil generaciones de los que aún no han nacido.

El Eterno que es bueno, le permite a la mujer mientras amasa el pan depositar pensamientos de bien para su familia, transformar las malas circunstancias en buenas y afectar positivamente toda la creación; es decir, alcanzar el mismo momento cuando Hashem amasaba el barro para crear al hombre.

La mujer tiene el mérito de elevar al mundo entero a niveles superlativos concernientes a la existencia humana y la de todos los reinos. Cuando la mujer separa la Jalá de la masa, esta es ofrecida al Eterno como se ofrendaba al Cohen (Sumo Sacerdote) cuando existía el Bet Hamikdash (el Santo Templo). En el mundo espiritual se separa el mal del interior de la humanidad, en otras palabras el mal queda “afuera” como era en el principio, y el “bien” seguirá morando dentro de ti.

¿Cómo acontecen estas poderosas energías cósmicas invisibles? Veamos la raíz gemátrica de la palabra Jalá, su valor matemático es 7, que representa el séptimo día de Shabat cuando se hace esta Jalá.

El trigo y el agua se ponen de acuerdo y se juntan para crear la masa, por lo tanto escudriñaremos sus valores matemáticos. El trigo cuyo valor es 5; el 5 representa los cinco libros de la Tora, los cinco sentidos.

Agua cuyo valor gemátrico es 9; si sumamos el valor del trigo y del agua tendríamos este resultado 9+5=14=5, este representa los cinco sentidos del hombre.

Jalá como dijimos antes tiene un valor gemátrico de 7 que es el día de descanso correspondiente al Shabat.

Ahora sumaremos todos (Jalá, trigo y agua) 7+5+9=21=3 que serían las tres Mitzvot que Hashem diseño para ayudar a la rectificación: 1) la pureza familiar 2) separar la Jalá 3) encender las velas de Shabat.

Di-s proveyó a la mujer estas tres fuerzas especiales para fortalecerla, y en consonancia con Él, lograr un Tikun (rectificación) que trascienda todos los tiempos más allá de nuestro entendimiento.

 

 

 

 

3
Deja un comentario

avatar
Los más nuevos Más antiguo Más votado
Angela Gomez
Miembro

Gracias por esta poderosa enseñanza!. Cada día aprendo mas del judaísmo, realmente es un jardín digno de apreciar y un banqueta digno de disfrutar. Berajot.

Ignacio Sigifredo Benavides Ceballos
Miembro

Todah Rabat por estas maravillosas enseñanzas, bendiciones del Altísimo

Merche
Guest
Mercedes

Que gran enseñanza, todo está relacionado, y la mujer un gran elemento, pregunta que significa Eliyah.