SINOPSIS Y REFLEXIONES PARASHÁ SHOFTÍM #48

La parashá Shoftím (jueces) nos habla del establecimiento de las cortes legislativas en cada una de las ciudades de Eretz Israel. Estas constaban de un Sanedrín de setenta y un miembros o Corte Suprema de Justicia en cada una de las doce tribus, para juzgar con equidad al pueblo escogido Israel: “…y juzgarán al pueblo con juicio recto” Devarim (Deuteronomio) 16:18

Parashá Shoftím #48 (8/22/2020)

1: Devarim 16:18-17:13
2: Devarim 17:14-20
3: Devarim 18:1-5
4: Devarim 18:6-13
5: Devarim 18:14-19:13
6: Devarim 19:14-20:9
7: Devarim 20:10-21:9
Maftir: Devarim 21:7-9
Haftará: Yeshayahu (Isaías) 51:12 – 52:12
CR: Maro’t Elohim 10:1-11:19

La parashá Shoftím (jueces) nos habla del establecimiento de las cortes legislativas en cada una de las ciudades de Eretz Israel. Estas constaban de un Sanedrín de setenta y un miembros o Corte Suprema de Justicia en cada una de las doce tribus, para juzgar con equidad al pueblo escogido Israel: “…y juzgarán al pueblo con juicio recto” Devarim (Deuteronomio) 16:18

La primera aliyá o porción de esta parashá comienza con la palabra leja לך (para tí), es una invitación a una exhaustiva introspección  que declara nuestra santa Torá cuando queda evidenciado que es exclusivamente “para tí” y “para mí” porque les habla directamente a nuestros cinco sentidos imbuidos en la palabra לך-leja. Palabra que trae consigo un valor matemático de 5, cuyo código gemátrico habla a la concientización de nuestros cinco sentidos y nos enseña que antes de juzgar a nuestros congéneres o al prójimo, primero debemos hacerlo con nosotros mismos, apoyando cada sentido en los cinco Libros de la Torá. Como dicen nuestros sabios solemos ser rápidos para juzgar a otros y lentos para el propio juicio. El prójimo es el espejo de la grandeza de Aquel que lo creó para reflejarte en él, entonces es cuando podrás ver al Eterno frente a tí y ver a tu prójimo como Él te ve. “Ahora vemos por el espejo borrosamente; mas entonces cara a cara será.” 1 Corintios 13:12 Asofer Hamaljutí o Código Real.

Otro punto que toca la parashá Shoftím es la confianza. Hashem demanda del pueblo Israel que cuando vayan a la guerra no confíen en sus propias fuerzas y en sus capacidades castristas, sino en el poder de Su grandeza que se pone de manifiesto frente a sus enemigos que languidecen ante el ejercito Israelí cuando se enfrentan a ellos. “…porque el Eterno nuestro Di-s, es el que os acompaña para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvarnos.” Devarim (Deuteronomio) 20:4

En esta parashá Hashem nos enseña como instruyó al pueblo Israel a llevar como bandera el código ético; normas morales que debían tener en cuenta y aplicarlas cada vez que sitiaran y tomaran la ciudad del enemigo. Estaba prohibido cortar los árboles frutales ya que según nuestros sabios, en similitud con el ser humano, el hombre es un árbol del campo, es decir depende del árbol. La Torá exige que Israel cree conciencia de lo importante que es respetar y velar por el bienestar mancomunado y enfocarse en obras de bien y no de mal.

Las treguas en la guerra tenían unas características muy especiales. Los ofrecimientos de paz sólo debían durar de dos a tres días; esto permitía dos cosas muy importantes para el pueblo de Israel: uno, le daba tiempo al enemigo a deliberar entre ellos y lo segundo, es que no interfería, ni arriesgaría la observancia del Shabat.

Según el Midrash Hashem, que ama la paz, ordenó a los B’nei Israel no iniciar guerra antes de hacer una propuesta de paz al enemigo: “Al sitiar la ciudad no la rodeen por los cuatro costados, sólo por tres, así dejan una vía de escape para quien desee hacerlo… Cuando conquistaron Eretz Israel Yehoshúa obedeció esta orden. Antes de invadir invitó a los habitantes de Eretz Canaán a firmar un tratado de paz (que estipulaba que serían súbditos de los judíos y aceptarían las siete leyes de Noaj) y también les dio la opción de emigrar. Esta oferta de paz Yehoshúa la repetía antes de atacar cualquier ciudad.”

Hasta hoy, miles de años después en pleno siglo XXI, el pueblo de Israel sigue obedeciendo y aplicando estos mismos códigos éticos y morales. Antes de cada arremetida al enemigo, Israel primero advierte a la población que van a ejecutar un ataque para que se resguarden y así evitar de esta manera que ocurra una masacre a gente inocente. Los ataque hoy día son acciones quirúrgicas que van directamente a las guarniciones donde operan sus sistemas bélicos. Hashem estuvo, está y estará para siempre delante del pueblo de Israel peleando por él…¡porque Él es el mismo de ayer, hoy, mañana y siempre!

Por: Yehoshúa Villarreal I.

Con la autoridad del Rab Dan ben Avraham

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Aida Ruiz Millán
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Amén

Angela Gomez
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Gracias por esta hermosa Parashá. No debemos juzgar a nadie.