SINOPSIS Y REFLEXIONES PARASHÁ VEZOT-HABERAJÁ #54

“Vezot haberajá asher beraj Moshe ish Háelohim et bene Israel” (“Y esta es la bendición que bendijo Moshe, hombre del Todopoderoso, a los hijos de Israel”, antes de su fallecimiento). Según el Midrash, la palabra Vezot representa a la Tora “Vezot hatorá asher sam Moshe” (“La bendición más grande que dio Moshe a Israel es otorgarles la Tora.”)

Parashá Vezot Haberajá – Simjat Toráh (10/10/2020)

1: Devarim 33:1-7
2: Devarim 33:8-12
3: Devarim 33:13-17
4: Devarim 33:18-21
5: Devarim 33:22-26
6: Devarim 33:27-34:12
7: Bereshit 1:1-2:3
Maftir: Bemidbár 29:35-30:1
Haftará: Yehoshua 1:1 – 1:9
CR: Maro’t Elohim 22:1-21

“Vezot haberajá asher beraj Moshe ish Háelohim et bene Israel” (“Y esta es la bendición que bendijo Moshe, hombre del Todopoderoso, a los hijos de Israel”, antes de su fallecimiento). Según el Midrash, la palabra Vezot representa a la Tora “Vezot hatorá asher sam Moshe” (“La bendición más grande que dio Moshe a Israel es otorgarles la Tora.”)

Así como una carta de colores de bendiciones comienza esta extraordinaria parashá, la última de la Tora. Toda ella es una combinación  de bendiciones y profecías que irreverencian las leyes de los tiempos y los espacios, como si Moshe estuviera parado en la cima de la Eternidad y desde allí bendijo a cada tribu de Israel, exponiendo sus méritos más exultantes.

Moshe, nombre egipcio que significa “sacado de las aguas”. Fue el más agraciado, el que fue séptima generación a partir de Abraham Avinu. Nuestra tradición hebrea atribuye un significado y valor especial al hecho de ocupar el séptimo lugar. Este extraordinario hombre de Di-s fue el recipiente donde el Eterno derramó una lluvia de milagros que transcendieron todos los límites de la razón hasta hoy. No hubo antes, ni después un ser humano que tuviera una relación tan estrecha con el Di-s Altísimo…sólo nuestro Santo Ribi de la Casa de David, su Majestad Yehoshúa Hamashiaj, el único que ha sido, es, y seguirá siendo mayor que Moshe.

Tocaremos de manera somera parte de las bendiciones que Moshe declaró sobre cada tribu del pueblo de Israel.

Shimón no recibió la bendición de Moshe directamente. El líder de esta tribu, Zimri, se rebeló contra Moshe en Shitim, por ello esta tribu perdió el privilegio de recibir su propia bendición. Sin embargo Moshe aludió a Shimón en la bendición a Yehudá cuando dijo: שמע/Shemá “Escucha Hashem la voz de Yehudá”. La palabra שמע contiene las letras del nombre de שמעון/Shimón. Shimón recibió la bendición junto con Yehudá como vecino, para que este controlara a Shimón de cometer más desmanes de descontrolada violencia e idolatría. La bendición de Moshe para Yehudá alude indirectamente a la Tora, ya que la palabra “Vezot” alude a los reyes de Israel: “Los reyes descenderán de Yehudá, deberán estudiar la Tora durante toda la vida.”

La bendición de Moshe para Reubén: “Viva Reubén y no muera. Que su gente sea incluida en el censo”. Es decir que no sea excluido y su pecado contabilizado en su contra por causa del episodio de Bilha, ya que Reubén se había arrepentido de corazón.

Moshe bendice a Leví: “Bendice Hashem las pertenencias de los leviím, y acepta favorablemente las obras de sus manos”. Estos eran los que ofrendaban los servicios y sacrificios del Santo Templo.

Así bendijo a Byniamín: “Que el amado de Hashem viva tranquilo junto a Él. Él lo protege todo el día y descansa entre sus hombros”. Esta bendición hace alusión al lugar donde más tarde se construirá el Santo Templo, en el territorio de Byniamín.

Moshe bendijo así a Yosef: “Su tierra es bendición de Hashem, con la delicia del rocío de los cielos y con el manantial que está en la profundidad, con la delicia de las cosechas al amparo del sol y con la delicia de los frutos al amparo de la luna”. Existen frutos que se desarrollan mejor con los rayos solares y otros con la luz de la luna.

Moshe bendice a Zevulúm e Isajar. Isajar era el mayor, pero Moshe bendijo primero al menor Zevulúm, porque si no hubiese sido por el apoyo de Zevulúm, Isajar no habría podido seguir sus estudios. Moshe los bendijo: “Éxito Zevulúm en tu salir a hacer negocios. E Isajar en tus tiendas estudiando Tora”.

En cuanto a Gad, Moshe dijo: “Bendito el que ensanche el territorio de Gad”. Gad eligió su parte fuera del pueblo de Eretz Israel.

Moshe bendice a Dan, a Naftalí y a Asher: “Dan fuerte cual cachorro de león”. Moshe sabía que este protegería a Eretz Israel de sus enemigos. Con respecto a Naftalí dijo: “Naftalí está satisfecho su deseo y colmado de la bendición de Hashem. ¡Anda, toma en posesión el mar y el sur!”. Con respecto a Asher su bendición fue esta: “Bendito sea Asher con hijos”. Moshe bendijo a esta tribu para que retengan su fuerza aún en su vejez. Así Moshe concluyó sus bendiciones con alabanzas a Hashem y al pueblo Israel.

Finalmente el fallecimiento de Moshe en Har Nevó. Surgió una voz divina que dijo: “En medio minuto deberás abandonar este mundo”. El Santo Bendito sea, descendió desde el más alto cielo para llevarse su alma, acompañado por tres ángeles; Mijael, Gabriel y Zagzael. Mijael tendió la cama de Moshe; Gabriel extendió su paño de lino bajo su cabeza y Zagzael colocó otro por debajo de sus pies. Mijael se paró de un lado, y Gabriel del otro. Di-s dijo a Moshe: “Moshe cierra tus ojos”, y este cerró sus ojos. “Coloca tus manos sobre el pecho”, y este colocó sus manos sobre el pecho. “Junta tus pies”, y este juntó sus pies. En ese momento Di-s llamó al alma de Moshe y le dijo: “Hija mía, te asigné ciento veinte años en el cuerpo de Moshe. Ahora ha llegado la hora de abandonarlo. Sal y no te demores”. Ella, el alma de Moshe respondió: “Amo del universo sé que Tú eres el Amo de todos los espíritus y de todas las almas. Tú me has creado  y depositado en el cuerpo de Moshe por ciento veinte años. Ahora bien, ¿existe en este mundo otro cuerpo más puro que el de Moshe? ¡Lo amo y no quisiera abandonarlo!” Di-s dijo: “¡Sal y te elevaré hasta los más excelsos cielos, te sentaré junto al trono de Mi gloria, cerca de los querubines y serafines!” Entonces Di-s besó a Moshe y tomó su alma con un beso… Lloraron los cielos y dijeron: “El hombre piadoso ha perecido en la tierra…” Mijá (Miqueas) 7:2

Bendito sea el Di-s Altísimo que nos muestra y enseña en Su santa Tora, que todo aquel que le sirva aunque sea la acción más insignificante, entonces Él mismo te servirá; como aquel día que te acompañó y te trajo hasta las puertas del vientre materno como pasajero del cielo. Así mismo vendrá para acompañarte y llevarte a vivir con Él en Sus palacios construidos en los excelsos cielos, donde un día moraste…

¡Jazak, Jazak, Venitjazek! (¡Sé fuerte, sé fuerte, y nos fortaleceremos!)

Por: Yehoshúa Villarreal I.

Con la autoridad del Rab Dan ben Avraham.

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Aurora Zavala Arana
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shalom. cuanta ensenanza amado que El Eterno imparte a sus escogidos para dar de comer al hambriento, es de gran bendicion espiritualy fisica y en todas las areas cada palabra disenada y cortante que nos recuerda que nunca nos va abandonar si lo obedecemos con todo nuestro corazon por mas pequenito sea el servicio Hashem lo aprecia y recibe porque conoce las intenciones del corazon de su creacion , abrazos