LA ALEGRÍA

“Un corazón alegre mejora el rostro, mientras que la aflicción de un corazón hace un espíritu decaído” Mishlé-Proverbio 15:13 Tanaj-Ketubim.

Este proverbio nos invita a entrar al mundo de las emociones disímiles donde descubrimos un abanico de circunstancias bio-psico-sociales, neurofísicas y bioquímicas llenas de percepciones sensoriales, reacciones que expresan nuestro estado afectivo. Estas bases biológicas de las emociones incluyen diversas áreas del cerebro, el sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino. Estudiaremos los opuestos: alegría y tristeza, pero antes veamos que nos dice la ciencia actual con respecto al concepto de emoción.

Emoción es un concepto utilizado para describir y explicar los efectos producidos por un proceso multidimensional encargado del análisis de situaciones significativas; la interpretación subjetiva; la expresión emocional; movilización de comportamiento y los cambios de la actividad fisiológica. La emoción es visible y por medio de ella realizamos intercambios informativos con nuestros interlocutores. El estado emocional  determina la expresión facial, movimientos y postura, junto con la expresión verbal. Los diversos estados emocionales son causados por la liberación de neurotransmisores o neuromediadores u hormonas, que luego convierten estas emociones en sentimientos y finalmente en el lenguaje.

Se pueden reconocer cinco emociones básicas: tristeza, alegría, enojo, asco y miedo; estas emociones son reconocidas mediante las expresiones faciales. Sin embargo, nuestra mente tiene la capacidad intrínseca como ser humano, de adjudicar estados mentales cognitivos y emocionales que permiten una lectura del lenguaje de expresión no verbal totalmente opuesta a la expresada por la persona. Entre otros puntos importantes la ciencia ha demostrado que las experiencias emocionales, tanto las positivas como las negativas liberan determinadas hormonas que influencian la consolidación de memorias, y que esa influencia es modelada por la materia gris que es un complejo de núcleos localizados en la profundidad del lóbulo temporal medial. La materia gris tiene conexión directa con el hipotálamo, que permite la regulación de los estados de conducta tales como: el estrés, la ansiedad y el miedo, al estar ésta involucrada en el control del sistema nervioso autónomo y el endocrino.

Hemos visto este proverbio que nos habla desde una óptica cientificista de lo que acontece con la neurociencia emocional del individuo. Veamos ahora desde el punto de vista espiritual, desde el punto de vista del manual de la Torá. Un pasaje de la Torá reseña como los hijos de Yaacob, por celos y envidia vendieron a los midianitas a Yosef y le hicieron creer a su padre que éste había muerto; degollaron un macho cabrío, empaparon la túnica en sangre y se la entregaron a su padre.

“…Y él la reconoció y dijo: La túnica de mi hijo es. ¡Alguna bestia mala lo habrá comido! ¡Sin duda ha sido despedazado Yosef! Y rasgó Yaacob sus vestidos, y puso saco sobre sus lomos y se enlutó a causa de su hijo, muchos días.” Bereshit-Génesis 37:33-34

A partir de este momento su alma se enlutó, y aquel hombre que fue escogido por Di-s junto a sus hijos para ser Su pueblo, que hablaba y escuchaba la Voz de Di-s como estilo de vida, de repente la tristeza lo envolvió en sus redes e hizo presa de él. La tristeza hizo rema en él y automáticamente quedó en shock por el impacto emocional de la terrible noticia que su hijo menor, el amado que tuvo en su vejez, ya no estaría más con él. Pasaron veintidós largos años y Yaacob nunca más escuchó la Voz del Eterno, su vida espiritual eclipsó, quedó enclaustrada y atrapada en medio de su tristeza y dolor. En la mente de Yaacob había un conflicto, porque sentía que no sólo había perdido a su hijo, sino que por causa de sus pecados, también perderían él y su descendencia de donde vendrían las doce tribus de Israel, el mérito de su participación en el mundo por venir.

Cuando sus hijos regresaron de Egipto y le revelaron que Yosef estaba vivo, después de veintidós años de duelo sin escuchar la voz de Di-s, de repente y como un rayo, el Ruaj Hakodesh (Espíritu de Di-s) descendió en él y lo invadió. Yaacob dijo: ¡Yosef aún vive! El don de profecía se hizo presente nuevamente en su vida y cuando iba camino a Egipto a reencontrase con su amado hijo Yosef se detuvo en Ber Sheva. Dice el Midrash que cortó cedros plantados por Abraham y los llevó a Egipto porque Yaacob, con su don previo, profetizó que se emplearían más adelante para construir el primer Mishkam (Templo).

La Presencia Divina sólo mora donde hay ALEGRÍA, porque en la tristeza Hashem retira Su Presencia. La palabra triste y la palabra alegre tienen el mismo valor gemátrico; si ponemos a ambas en una balanza tendrían el mismo peso energético. La palabra triste en hebreo עצוב (atsuv) y su valor gemátrico es: 2+6+90+70=168=15= 6  Por otro lado tenemos la palabra alegre שמח (soméaj) y su valor matemático es: 8+40+300=348=15= 6. Entonces sumaremos el valor de cada palabra 6+6=12, por tanto vemos que estas palabras antagónicas tienen un mismo valor que sumado parece recordarnos el pacto que hizo Hashem con Yaacob (Israel) y sus hijos, las doce tribus de Israel. Y si seguimos sumando obtendremos que 1+2=3, que también nos trae a colación a nuestros tres patriarcas; Abraham, Yitzjak y Yaacob, que consolidaron un pacto sempiterno con el Eterno, donde la humanidad se ha beneficiado desde ayer, hoy y por todos los siempres.           

Sin embargo la única diferencia entre ambas palabras, es que el peso atómico de una es negativo y el otro es positivo. El libre albedrio es el que determina el valor emocional de esta decisión, como en el caso de Yaacob que tomó la elección de la tristeza posponiendo o declinando la felicidad. La felicidad es un regalo del cielo que permanece cada día en tí, para que la tristeza quede erradicada definitivamente de tu cuerpo-templo, donde mora el Eterno que siempre espera por el sonido de tu voz, cuando le das el sí del verdadero enamorado, el que espera a su amado o su amada para sellarlo con la tibieza del beso que tanto ha esperado…

Para finalizar veremos las “Dioscidencias” del Eterno como una señal, no sólo de pacto, sino la gran enseñanza que descubrimos en cada palabra, cada frase, y cada letra hebrea del Alef-Bet en la Santa Torá. No existe nada en la Torá que tenga que ver con el azar, la improvisación, la coincidencia y la casualidad. ¿Y sabes por qué?… Porque ¡Adonay es Emet! ¡Adonay es verdad! Entonces los corazones afligidos experimentarán la alegría, el gozo que permutará la tristeza en alegría perpetua, porque ello es el Gran Plan y el objetivo de Di-s para tí, para mí, y para toda la humanidad…

“Los rescatados por el Eterno retornarán y vendrán a Tsiyón cantando, y con alegría eterna en sus cabezas. Contento y alegría obtendrán, y huirán la tristeza y los gemidos.” Yeshayahu (Isaías) 35:10 Tanaj-Nebiim

“Regocijo y alegría alcanzarán, huirán la tristeza y el gemido. Yo soy, Yo soy quien los consuela.” Yeshayahu (Isaías) 51:11-12 Tanaj-Nebiim

Por Yehoshúa Villarreal I.

Con la autoridad del Rab Dan ben Avraham.

YEHOSA (JESÚS) VILLARREAL I.

Es Licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad del Zulia. Artista sinestésico que conjuga la música,la pintura y la literatura, cuyas obras están en museos como el MEAM-España, Museo Boca Raton-USA y el MACZUL-Venezuela. Graduado de la Escuela de Arte Julio Arraga y estudió en el Conservatorio de Música José Luis Paz en Maracaibo-Venezuela. Jazán de la comunidad B’nei Tzion de Miami.

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maria robles
Miembro

WOOW…gracias ….🙏❤️ Que lindo todo su conocimiento ❤️