LA LENGUA

“La muerte y la vida están en manos de la lengua y los que la aman comerán de su fruto” Mishlé 18:21

Cuando ejercitamos los músculos de nuestro cuerpo ellos experimentan, en un momento dado, un cansancio o agotamiento que nos lleva a detener la acción hasta que nuevamente vuelven a recobrar sus fuerzas. Más no sucede así con los 17 músculos de la lengua que no se fatigan ni se cansan bajo ninguna circunstancia; es el músculo más fuerte y flexible. Otra característica curiosa de este pequeño pero poderoso miembro es que se oculta en la cueva oscura de la concavidad de la boca, parece encontrarse doblemente prisionera asida a la parte posterior y por la parte delantera se encuentra con unas rejas dentales que le impiden que escape. La lengua tiene sus propias “huellas dactilares” ya que la impresión de la lengua es diferente en cada persona.

Observemos la palabra lengua desde una óptica hebrea לשון (Lashón) que tiene un valor matemático de 8, este número coincide con los 17 músculos que conforman la lengua y que al sumarlos entre sí da 8 que es el número del Tetragramatón que forma el nombre del Eterno, y si sumamos estos dos resultados nos dará 7 (17+8=16=7). Siete (7) es el séptimo día de la semana, día de descanso que Hashem eligió para conectarse contigo y hacerte una terapia física y espiritual. En otras palabras estamos hablando de una verdad contundente que es que el Eterno está implícito y explícito, tanto en cada parte del cuerpo como en cada episodio de nuestra vida.

Veamos qué pasa cuando damos mal uso a nuestra lengua. Un buen ejemplo de ello es cuando la lengua libera una palabra imprudente, ella es como un dardo mortal que se clava y envenena la mente y parte el alma de la persona que la recibe porque hablaste y luego pensaste, no accionaste sino que reaccionaste ante la circunstancia que podía estar bajo tu control; y la formula de protección es sencilla: pensar primero y hablar después. Esto hace una gran diferencia, porque una vez hecho el daño abriste una herida en su corazón que a veces no  puede cerrarse, ni siquiera con ayuda profesional y en ocasiones el dolor va con ella hasta el final de sus días. Palabras tales como: que fea o feo eres; estás gorda; eres un inútil; no sirves para nada; mejor es que te hubieras muerto; más vale que no hubieras nacido; tú eres un bruto…y cosas así por estilo. Cuando haces estas declaraciones creas una reacción en cadena: primero, dañas a las personas; segundo, te dañas a ti mismo porque no sólo tendrás que rendir cuentas, sino que rompiste uno de los Mitzvot (mandamientos) más importantes que es amar a tu prójimo y por ende, lograste despertar, activar y atraer las fuerzas negativas que dormían en las profundidades más oscuras del Gehinón…tu acción y decisión egoísta le dieron derecho legal a los qelipot a intervenir en tu vida y formar parte de ella, creando obstáculos y tropiezos cada vez que se les antoje. Es decir, es como si lanzaras un bumerán y este se devuelve, te enferma y entorpece tu vida hasta hacerla miserable.

“Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad, la lengua está ubicada entre nuestros miembros y contamina todo el cuerpo, e inflama el curso de nuestra existencia de generación en generación y es inflamada por el infierno.” Santiago 3:6

La Torá, el Asofer Hamaljutí y los Profetas registran el poder de Hashem en las lenguas de estos grandes paladines de Di-s: Elías y Yehoshúa Hamashiaj.

“¡Respóndeme, Eterno, respóndeme! Para que sepa este pueblo que Tú, el Eterno, eres Di-s; entonces Tú harás tornar a su corazón que estaba hacia atrás. Entonces cayó un fuego del Eterno, y consumió el holocausto, los leños, las piedras y el polvo; y el agua que estaba en la zanja, absorbió. Vio todo el pueblo, se postraron sobre sus rostros y dijeron: ¡El Eterno, Él es Di-s! ¡Él Eterno, Él es Di-s!” 1ª de Melajim (Reyes) 18:37-38

“Y levantándose, reprendió al viento y mirando al mar dijo: ¡Calla! ¡Enmudece! E inmediatamente el viento amainó y el mar guardó silencio y le sobrevino una intensa calma” Meir (Marcos) 4:39

Cuando alineas tu mente a la del Eterno la pones a Su servicio, entonces lo sobrenatural será natural en tu vida; el Eterno ira delante de tí y peleará por tí; el enemigo huirá de tí; nunca serás avergonzado; ninguna plaga tocará tu morada; lo imposible será posible porque El Eterno es el Adón de los imposibles. Cuando decides por la vida la bondad del Eterno exacerba y le da sentido y propósito a tu destino y lo llena de la plenitud del conocimiento de Su sabiduría para ponerla al alcance de tu boca. Hashem que es bueno, nos muestra el poder que insufló en la lengua hasta el punto de darle el mismo valor infinito de Su Nombre…el Tetragramatón. La colocó en el cofre de tu boca donde sólo tú tienes la llave para abrirla; es el único de los cinco sentidos que está guardado en una cavidad, los demás están expuestos a los cuatro vientos. Entonces el universo también preguntará por ti: ¿Quién es éste o ésta, que con su lengua emite una orden, y yo no puedo resistirme a obedecerla?  Por tanto, elevarás un cántico, una alabanza al cielo y ésta será recibida como el beso apasionado del cielo y la tierra, entonces el amor descenderá como el rocío de la lluvia temprana y tardía…

Por Yehoshúa Villarreal I.

Con la autoridad del Rab Dan ben Avraham.

YEHOSA (JESÚS) VILLARREAL I.

Es Licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad del Zulia. Artista sinestésico que conjuga la música, la pintura y la literatura, cuyas obras están en museos como el MEAM-España, Museo Boca Raton-USA y el MACZUL-Venezuela. Graduado de la Escuela de Arte Julio Arraga y estudió en el Conservatorio de Música José Luis Paz en Maracaibo-Venezuela. Jazán de la comunidad B’nei Tzion de Miami.

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Maria del Socorro Mosquera Mosquera
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Muy interesante esta enseñanza. El Eterno nos ayude a corregirnos y que nuestras palabras sean gratas delante de El en todo tiempo. Shalom