La Luz

“Una luminaria del Eterno es el alma de la persona, explora todas las profundidades del cuerpo.” Mishlé (Proverbios) 20:27

Or o luz es el primer elemento que el Eterno crea en Bereshit: “Y dijo Di-s: haya luz y hubo luz. Y vio Di-s la luz que era buena; y separó Di-s la luz de la oscuridad. Y llamó Di-s a la luz día y a la oscuridad noche. Y fue tarde y fue mañana: día uno.” Bereshit (Génesis) 1:3-5

Analicemos someramente la palabra אור (Or o Luz), cuyo valor gemátrico o numérico es 9. Este número es un ciclo evolutivo de “vida”; son los 9 meses de gestación de un bebé en el vientre materno antes de emerger a la luz de la vida… Nueve (9) es la numerología que designa a la palabra אדם (Adam). Obviamente vemos que es el mismo valor 9 de la palabra אור (Or o Luz), es decir, se conectan luz-Adam, 9 y 9 que al sumarlos entre sí arroja como resultado 18. Este número 18 es código matemático de la palabra vida que en hebreo es ‘ ח(Jai) y al sumarlo tendríamos como resultado 9. Dicho de otra manera 9+9+9=27=9 o lo que es lo mismo LUZ+ADAM+VIDA. Nueve (9) es el número capaz de “dar vida” a cualquier otro número; es el único número que multiplicado por cualquier otro sigue dando como resultado 9. Los expertos lo llaman “el perfecto” por ser un número que nunca se destruye.

Ahora bien, sigamos sumergiéndonos en el Proverbio 20:27 “Una luminaria del Eterno es el alma de la persona, explora todas las profundidades del cuerpo.”

Primero el hombre se gesta en las profundidades del vientre materno donde se forma todo su cuerpo, pero si observamos cuidadosamente el versículo, notaremos que se da un “nacimiento a la inversa”. Porque Hashem se sumerge nuevamente en las profundidades de nuestro cuerpo donde parece que el Di-s Todopoderoso entra con una lámpara para auscultar con «Su Luz» toda toxina pecaminosa, escondida en lo más profundo de nuestro ser, donde la oscuridad enquistada es desterrada de las habitaciones del cuerpo-templo donde mora la Shejina del Eterno. Este acto de purificación y redención nos lleva a estos extraordinarios versículos y como una oda a la vida nos habla de esta manera:

“Entonces irrumpirá como el alba tu luz, tu curación enseguida brotará, marchará delante de ti tu rectitud, la Gloria del Eterno te acogerá. Entonces llamarás y el Eterno te contestará, clamarás y te dirá: He aquí estoy Yo.” Ieshaiá (Isaías) 58:8-9

“Levántate, alumbra, porque ha llegado tu luz, y la Gloria del Eterno sobre ti ha resplandecido.”  Ieshaiá (Isaías) 60:1

“Vosotros sois la luz de esta edad presente…” Mattityahu (Mateo) 5:14

Hagamos una pequeña regresión y observemos como nuestros actos pecaminosos derribaron el santo templo con las mandarrias de piedras de corazones endurecidos, y el látigo acucioso de nuestra lengua no ha permitido levantar la primera piedra del tercer templo. Pero la misericordia del Eterno es como el águila, que se retira por un tiempo en la cúspide de la montaña más alta, allí arranca todo su plumaje hasta sangrar y luego busca la piedra más fuerte y golpea una y otra vez hasta romper su pico. Al cabo de un tiempo, su nuevo plumaje es más hermoso que el de antes y su nuevo pico más fuerte que el que tenía.

Como está escrito: “Tú fuiste quien hiciste surgir las diez fuerzas cósmicas denominadas Sefirot, con las cuales guías tanto los mundos supraterrenales que no son revelados, como los mundos que sí están revelados, tras de los cuales Tú te ocultas de los seres humanos.” Sidur Bircat Shelomó.

Entonces dijo Hashem: “Serán sustituidos los toros de las ofrendas con la plegaria de vuestros labios.” Hoshea (Oseas) 14:3

Como también dijo que morará dentro de nuestro cuerpo-templo: “Y no contaminarás la tierra en donde moráis, porque Yo habito en medio de ella; pues Yo, el Eterno, habito en medio de los hijos de Israel.” Bamidbar (Números) 35:34

“Y me fue permitido oír una voz celestial grande y fuerte procedente del trono, que decía: He aquí el Santuario de Di-s con los hombres, y habitará en medio de ellos; y le serán por pueblo, y el Eterno mismo estará dirigiéndoles.” Código Real. Visiones de Elohim (Apocalipsis) 21:3

Te has preguntado realmente, ¿qué es lo que quiere Hashem de ti? Su Palabra nos da una respuesta concisa, simple y contundente: “Misericordia quiero y no sacrificio.” Mattityahu (Mateo) 9:13

Los dos roles mas importantes del Eterno para con nosotros es que Él es nuestro Padre de los cielos y su objetivo es que lo conozcas y vuelvas a ser UNO con Él, en esta vida y en el Olam Haba, para que alcances el GOZO PERPETUO…

El Eterno con Su sabiduría, nos deja ver Su plan para con nosotros a través del Canto del Ruiseñor…

La alborada embelesada discurría en ascensión desesperada al escuchar el canto del ruiseñor, que anuncia su llegada acompañada como la dama antañona por el nuevo día.

La primavera encantada terminaba de dar sus últimos toques que embellecían más aún el rocío de su terso y cristalino rostro, maquillado con las flores del paraíso, la fragancia de las rosas y el sonido de las campanas silenciosas de la blanca orquídea enamorada.

Preguntó una de las flores del paraíso al ruiseñor, ¿Por qué todos los habitantes de este Edén esperamos por tu canto y no por el de otra ave?

Te explico contesto el ruiseñor; un día existía un pájaro llamado el pájaro espino encargado de anunciar el nuevo día de cada día, su canto abría los pétalos de las flores que buscaban abrazar su melodía. La naturaleza toda se engalanaba en cada alborada con las perlas doradas de su canto. Un día el pájaro espino emitía su canto y miraba los cielos, cuando vio como una estrella danzaba con su traje de seda transparente al ritmo del vals de las mariposas… Era la estrella Venus, que trataba de escuchar el canto del pájaro espino y sus oídos no alcanzaban a percibirlo, por ello, tarareaba el vals del vuelo de las mariposas. Ambos quedaron prendados en un amor imposible, la estrella y el pájaro.

Cada día el pájaro espino buscaba agradarla con su canto, pero ella no lo escuchaba porque la muralla de la distancia se interponía desafiante ante ellos. El dolor de la distancia cada día compungía y ahogaba el corazón de la dama azul…la estrella Venus. Una lágrima escapó de su “constelado” rostro y cayó en un ala del pájaro espino. Su llanto de sal fue como un réquiem para él. Su corazón sin consuelo quería huir de él, y escapar por las escaleras al cielo en busca del perlado beso de su amada.

Una tristeza mezclada con ansiedad, lo llevó a mirar la espina más grande que había en los arbustos verde-oscuro del Edén. Y dijo entre sollozos: mi canto lo escucharás hoy, amada mía, amor mío…mi otra parte.

Se colocó frente a la gran espina y cuidadosamente la puso justo en su corazón. Comenzó a dejar caer su cuerpo suavemente sobre el aguijón del espino que traía el dolor de la muerte, comenzó a emitir el canto más fuerte nunca antes escuchado en todo el Edén; un canto superlativo que llegó hasta los confines inter-estelares del universo, donde su amada, su estrella Venus, se deleitó y se sació con el néctar del canto más hermoso escuchado en todo el universo. Hasta que se apagó la melodía que nunca más iba a ser oída: hubo un gran silencio en todo el Edén, cuando se escuchó el soplo del aliento de Aquel que daba vida a la primera criatura humana. Y dijo el Arquitecto de todo: el canto del hombre será como bálsamo que suba como el incienso del Ketoret a mis narices, como el sonido del olor grato.

Escucha ruiseñor, dijo el Hacedor: seguirás anunciando la alborada a los cuatro vientos en Mi Edén. Mas el canto de los hombres será escuchado aquí en la tierra, en los siete cielos y en todas las estrellas de los universos aún los que ya no existen; porque he puesto en su cuerpo una chispa de toda la creación. Dos Beit HaMikdash levantaré en la tierra, mas ellos endurecerán su corazón y con su lengua, donde he puesto parte de mi poder, los destruirán. Pero levantaré un templo dentro de ellos, donde será mi morada en la tierra.

La flor del paraíso, impresionada con el relato del ruiseñor preguntó: ¿y cómo ha de hacer un templo dentro de un cuerpo que se mueve en todas las direcciones sin destruirse? El ruiseñor sonríe y le dice: los dos templos que se construirán son una replica del cuerpo-humano. ¿Y cómo es eso? Bueno…el diseño del templo de piedra estará compuesto de tres grandes partes: 1) el atrio, lugar donde se harán los holocaustos. 2) el lugar santo, donde estará la mesa de los panes de la proposición, el altar incensario del Ketoret y la Menorah de siete brazos. 3) el lugar Santísimo donde morará el Arca de la Alianza, las dos tablas de piedra de la Torá, la vara de Aarón y el maná. Y el templo cuerpo del que habla el Hacedor de todos los mundos, constará igualmente de tres grandes partes: 1) el Malkut (atrio) estará relacionado con el mundo físico, los cuatro elementos, la fuerza mental y emocional. Es la fuerza de la tierra donde el hombre hará contacto con la boca y los pies con la tierra.

“Y él dijo: no te llegues acá; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar que estás, tierra santa es.” Shemot (Éxodo) 3:5

2) Tiferet (el sol-el equilibrio) es el lugar santo donde morará el amor y sus ramificaciones se esparcirán por todo el cuerpo; irá al Jesod (subconsciente-luna); Hod (mente-lógica-mercurio); Netzach (pasiones-emociones-venus); Geburah (justicia-fuerza correctiva-Marte); Jhesed (gracia-Jupiter); y finalmente 3) el Kether (cabeza-aim-sofh) el lugar Santísimo de la mente, donde descenderán los pensamientos del Eterno. Se desplazará por el Chockmah (energía-sabiduría masculina); Binah (mar-agua-comprensión femenina). A todo esto se le llama las Diez Sefirot o las Diez Fuerzas Cósmicas, donde el Hacedor las recorre para impregnarlas de Su Sabiduría, Inteligencia y Gracia.

“Y te pondrá el Eterno por cabeza y no por cola…” Devarim (Deuteronomio) 28:13

Y el Eterno desde el Kether derrama Sus pensamientos. “De su interior correrán ríos de agua viva.” Yohanán (Juan) 7:38

Por lo tanto ave del paraíso tu serás testigo para todos los reinos de todo esto que te he narrado. Entonces el hombre podrá conocer exactamente su destino, con el propósito que pactó en algún lugar del tiempo con el Adón y Soberano Rey del universo; para hacer lo que vino a hacer en este hermoso planeta azul.  El ruiseñor te observará y te recordará siempre con su canto, que tu eres el “ruiseñor” del Señor, porque tu cántico es el canto vertical que sube como olor grato hasta el trono de Su Gracia. Donde Sus oídos se deleitan con la arrulladora caricia de tu dulce melodía…melodía que sólo puede interpretar el buen hijo que regresa a casa… YVI.

Que tu cántico sea la más hermosa melodía emitida al «Gran Yo Soy».

Por Yehoshúa Villarreal I.

Con la autoridad del Rab Dan ben Avraham.

YEHOSHUA (JESÚS) VILLARREAL I.

Es Licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad del Zulia. Artista sinestésico que conjuga la música,

la pintura y la literatura, cuyas obras están en museos como el MEAM-España, Museo Boca Raton-USA y

el MACZUL-Venezuela. Graduado de la Escuela de Arte Julio Arraga y estudió en el Conservatorio de Música

José Luis Paz en Maracaibo-Venezuela. Jazán de la comunidad B’nei Tzion de Miami.

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