Santificando el Shabat

Trece Pensamientos para el Shabat Primer Pensamiento: “Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10).Shabat es descanso: Shabat es una isla de tranquilidad en la tormenta de trabajo, ansiedad, lucha y tribulación que caracteriza nuestro diario vivir durante los otros seis días de la semana!. ¿Qué tal si decides disfrutar del reposo del Shabat?

Santificando el Shabat
Trece Pensamientos para el Shabat

Primer Pensamiento:
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10). Shabat es descanso: Shabat es una isla de tranquilidad en la tormenta de trabajo, ansiedad, lucha y tribulación que caracteriza nuestro diario vivir durante los otros seis días de la semana!.
¿Qué tal si decides disfrutar del reposo del Shabat?

Segundo Pensamiento:
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10). Por aproximadamente 25,26 horas a la semana, toda la familia judía literalmente detiene su curso regular de la vida secular: el negocio está cerrado, el coche permanece estacionado y solamente es usado para casos extremadamente necesarios, el teléfono deja de sonar (solamente se usa en casos de extrema necesidad) la radio, la tele y la computadora están apagadas. Solamente se permite su uso a aquellos que por su profesión sagrada, lo requieran basado en el principio que la vida humana toma precedencia sobre el Shabat.
¿Qué tal si te desconectas del mundo material y te conectas con el espiritual?

Tercer Pensamiento:
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10). Las presiones y preocupaciones de la vida material se desvanecen detrás de la cortina de paz del Shabat. Como cesamos toda creación relacionada con el mundo físico, nuestro foco se centra en el interior –en la familia y amigos, en nuestro yo interior, nuestra alma. En el Shabat te encontraras contigo mismo, y entenderás mejor tu misión.
¿Qué tal si decides parecerte más a Di-os, nuestro Creador, y dejas de trabajar en Shabat?

Cuarto Pensamiento:
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10). El Shabat es conocimiento: en Shabat recordamos que el mundo no es nuestro para hacer con él lo que nos parezca, sino es la creación de Di-s y por tanto, dejamos de “ser dios”, creando cosas en Shabat y buscando parecernos más y más a nuestro Padre en los Cielos.
¿Qué tal si en este Shabat le dices a Di-os gracias por ayudarme a hacer tu voluntad?

Quinto Pensamiento:
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10) En Shabat recordamos que Di-s nos sacó de Egipto y decretó que nosotros nunca más seriamos esclavos de ningún amo —nuestros trabajos, necesidades financieras y materiales, son las herramientas con las cuales nosotros satisfacemos nuestro propósito divino, no los amos de nuestras vidas, pero con un límite: no en el séptimo. Cuando llega el Shabat reconocemos que somos libres, no esclavos.
¿Qué tal si pruebas a gustar esa maravillosa libertad que el Eterno nos ha legado?

Sexto Pensamiento:
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10) Shabat es identidad judía: shabat es la novia de Israel, la compañera espiritual del pueblo judío. es una de las maneras de mayor alcance, de renovar nuestro judaísmo y transmitirlo a nuestros hijos. Hemos procurado guardar Shabat en cada lugar, cultura y circunstancia que a lo largo de nuestra historia de 4.000 años hemos visitado —desde los gloriosos días del rey Salomón hasta la noche negra de Auschwitz. En las palabras de un famoso escritor judío, “más que los judíos han cuidado el Shabat, el Shabat ha cuidado a los judíos”.
¿Qué tal si decides honrar el Shabat y dedicarlo a experimentar su paz y perpetuar así uno de los mejores regalos que puedas dar a tu familia?

Séptimo Pensamiento
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10) Shabat es “oneg”, es decir placer, delicia del Eterno y no debemos andar en nuestros propios caminos ni hablar de cosas prohibidas. Se expresa con una deliciosa comida, una mesa bien servida, el resplandor del candelabro, el dulce sonido de los cánticos, el sueño placentero el nido del amor.
¡Qué tal si el próximo Shabat embelleces aún más tu mesa, preparando tu corazón de forma objetiva para recibirlo y dejas que el Shabat te embellezca a ti y en los tuyos?

Octavo Pensamiento
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10). A lo largo de la semana, nuestro disfrutar de las bendiciones de la vida enfrenta cierto desafío: somos seres físicos dentro de un mundo físico, y debemos ser siempre cuidadosos que el placer no nos hunda en la decadencia. Sin embargo, en Shabat, el cuerpo y el alma se elevan a un nivel más alto, a un plano espiritual, por ello el placer del Shabat con buena comida, bebida y descanso, se convierte en una mitzvá, una acción divina. Si guardamos el Shabat, el Eterno te recompensará mucho en el mundo por venir y te dará magníficas primicias de salud y descanso en esta edad presente.
¡Qué tal si lo intentas y te esfuerzas cada vez más y más en guardar y honrar el Shabat!

Noveno Pensamiento
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10) El Shabat es espiritualidad: Shabat es el alma de la semana – la energía que revitaliza nuestra semana y la finalidad hacia la cual nuestro esfuerzo se centra. Necesitas mucha energía para superar los desafíos de la vida. Di-os usa el Shabat para renovar tus fuerzas y darte ese toque extra que necesitamos para una semana posterior, más rica y bendecida.
¿Qué tal si decides recibir esa energía del Shabat, honrándolo y santificándolo?

Décimo Pensamiento
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10). En Shabat todas las acciones de la semana anterior alcanzan su finalidad y elevación, y todos los planes para la semana próxima son bendecidos. Si quieres éxito real, no lo dudes más: Santifica el Shabat.
¿Qué tal si vives pensando siempre e imaginando durante toda la semana como santificaras el próximo Shabat, aún mejor que el previo?

Décimo Primer Pensamiento
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10). El observar el shabat asegura la bendición de Di-s para el éxito de nuestra semana entera, e infunde propósito y significado a nuestra existencia a lo largo de la semana. Es una cadena de amor a la que te unes y ya nunca serás igual, cada vez estarás más elevada.
¿Qué tal si decides experimentarlo y tomas la decisión en tu mente y en tu corazón de honrar y santificar el Shabat y elevarte aún más en tu vida espiritual y tu relación con Di-s, con la Creación y con tu familia?

Décimo Segundo Pensamiento
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10). El Shabat nos recuerda que detrás de la creación hay un Creador. Es un cerco de protección contra toda forma de avodah zará (idolatría). Cuando los hombres abandonaron el Shabat, confundieron la creación, con el Creador y la idolatría se introdujo en el mundo. Santificar el Shabat es hacer tikún por el mundo, es rectificar el pecado de tus generaciones pasadas y atraer la luz de la Unidad y Unicidad de Di-s a tu casa y a tu generación, hasta que se cumpla lo que está escrito: “En aquel día, el Eterno será Uno y Su Nombre, UNO”.
¿Qué tal si decides santificar el Shabat con la intención de atraer sobre ti, sobre tu casa y sobre tus ancestros la fuerza de la Unidad y Unicidad de Di-s y de esa manera contribuir más aun a la eliminación de la idolatría en la tierra?

Décimo Tercer Pensamiento
“Seis días trabajarás y harás toda tu tarea, pero el día séptimo es Shabat, consagrado a HaShem, tu Elohim, no hagas ninguna tarea…” (Shemot 20:9-10) El Shabat es probar el mundo venidero es como un ensayo a fin de prepararnos para la edad mesiánica, cuando no habrá hambre ni guerras, ni celos ni rivalidades, ni sonido de alarma en nuestras plazas. El Shabat te concede un pequeño anticipo de esa gloriosa esperanza.
¿Qué tal si decides honrar el Shabat con tus mejores modales, tus más exquisitos manjares y desarrollando la mejor relación posible con los miembros de la familia, haciendo del Shabat una primicia, cada semana, de lo que esperas será para ti el mundo por venir?

¡Es fácil, es sencillo, es Shabat!

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