EL VACÍO VII

“¿Qué lugar queda entonces, para un creador? Si el universo es realmente AUTOCONTENIDO, si no tiene ninguna frontera o borde, no tendría principio ni final: simplemente sería.” Stephen Hawking – Astrofísico y escritor.

El mundo narrativo y descriptivo de la VERDAD es como una nave desconocida que solicita autorización y pide una señal a la torre de control de tu mente para descender en la pista de tu entendimiento. Ella es como una antorcha en medio de la oscuridad; oscuridad que sufre una metamorfosis y se vuelve luz.

Uno de los grandes misterios que la caracteriza es que ella te encuentra a ti, y no tú a ella. La verdad primero llega a tu mente y luego desciende como cascada, hace morada en tu corazón, te preña de sabiduría, inteligencia y de una bondad que no se muda nunca más… La verdad es aquella que un día descendió de lo alto como pasajera de un PENSAMIENTO lleno de palabras a tu pensamiento…y fue escrita sin lápiz ni nada que se le parezca; ella te permitirá que la tomes, la uses y como una ramita en forma “Y” (Yod en hebreo) localices agua en medio del desierto; así ella hallará lo que solo no has podido encontrar… ¡Llenar el VACÍO de los espacios de tu corazón!

Para entrar en materia es ineludible e imperdonable dejar de nombrar a grandes hombres de ciencia que hicieron valiosos aportes a la humanidad y quienes tenían puntos convergentes y divergentes entre sí. Encontramos a Isaac Newton, Albert Einstein, Aristóteles, Stephen Hawking entre otros. Uno de los puntos de convergencia es que ellos, en algún momento, no concebían un universo creado por un dios; pero a su vez buscaban comprender EL PENSAMIENTO DE DIOS.

Dice Hawking textualmente:

“Si encontramos una respuesta a esto (la creación del universo o los universos) sería el triunfo definitivo de la “razón humana”, porque conoceríamos EL PENSAMIENTO DE DIOS.”

Extraña dicotomía; si no existe un creador, entonces ¿de qué pensamiento hablan…?

Te invito a mirar lo que dice el Hacedor en Su libro, acerca de esos mundos, del universo y los universos paralelos, los que no se han creado, y los que están siendo creados en estos momentos que estás leyendo estas líneas.“Porque MIS PENSAMIENTOS no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice el Eterno, así como los cielos son más altos que la Tierra, mis caminos son más altos que vuestros caminos, y MIS PENSAMIENTOS que vuestros pensamientos” Yeshayahu (Isaías) 55:8

Dicho de otra forma, cuando el Hacedor dice: “Mis pensamientos”, es que ellos no están “autocontenidos” en ti, vienen de dimensiones más altas que descienden y se anidan en tu mente y se vuelven “tus pensamientos”, que no son tus pensamientos, sino los de Él. Si lo traemos al siglo XXI podríamos decir que el crédito no es tuyo, Su crédito lo comparte contigo, si es que queremos ser íntegros, honestamente hablando.

“Sir Isaac Newton fue interrogado acerca de cómo descubrió la gravedad. Él contestó: pensando, pensando en ello todo el día” Sir Isaac Newton

En el año 340 AC., el filósofo griego Aristóteles en su libro “De los cielos”, fue capaz de establecer dos buenos argumentos para creer que la Tierra era una “esfera redonda” en vez de una plataforma plana. Veamos entonces el libro de la Constitución del Reino de los Cielos diseñado desde ahí y entregado en un monte por ahí hace más de 3.000 años…creo que aún no había nacido el filósofo Aristóteles y dice textualmente:

“Es Aquél que está sentado en los cielos sobre la “redondez” de la tierra…” Yeshayahu (Isaías) 40:22

La misma historia evidencia la verdad con hechos tangibles y documentados que testimonian y hacen justicia a quien justicia merece; el crédito de la circunferencia de este hermoso planeta ya estaba escrito, dicho y documentado por su mismo Creador, el Hacedor, quien dijo: ¡La Tierra es redonda!

Aún hay más evidencias en este maravilloso libro:

“…antes de que la TIERRA fuera hecha, los valles y el primer polvo del mundo. Yo estaba con Él cuando formó los cielos, mientras trazaba el CIRCULO sobre la faz de los abismos profundos” Mishlé (Proverbios) 8:26-27

¿Acaso este letrado filósofo, Aristóteles, nunca vio estas contundentes evidencias…? En este pequeño escudriñar de la historia vemos que ella nos muestra una verdad que todos podemos accesar y ver, aún sin ser historiadores o eruditos en la materia, simplemente echando un ojo a los acontecimientos. Ahora bien demos un pequeño vistazo a lo que dice la ciencia y la historia con respecto a otras evidencias de la existencia del universo.

Hoy en pleno siglo XXI, más de tres mil años después, la NASA y todo su equipo de científicos confirman y documentan estos acontecimientos: Hace unos pocos años la NASA confirmó en su poderosa computadora que falta aproximadamente un día en el Universo, en esto están involucradas personas de alto nivel científico, políticos con nombre y apellido. Con esta potente computadora la NASA evita que sus satélites sean dañados una vez que entran en la órbita de la tierra; ubica la posición del sol, la luna y los planetas para saber dónde se encontrarán dentro de 100 años y en los próximos mil años.

Se hizo correr la poderosa computadora en forma regresiva a través de los siglos, cuando de repente, ésta se detuvo. Empezó a dar una señal de alerta roja indicando que había un error en la información; los técnicos encontraron que la computadora estaba en perfectas condiciones y reportaron que el problema era que faltaba un DÍA en el universo del tiempo transcurrido en la historia. Alguien del equipo recordó que ese día faltante estaba registrado en el extraño y viejo libro.

Veamos lo que dice el libro de este hecho. Yehoshúa (Josué) hombre valiente, uno de los protagonistas del “Libro de la Constitución del Reino de los Cielos” aquí en la tierra, pidió al Hacedor de todo en plena guerra que necesitaba detener el sol, porque de no ser así, el enemigo que los tenía rodeados acabaría con ellos al caer la noche; pero si éste no declinaba con su luz ellos ganarían la batalla.

“Entonces habló Yehoshúa al Eterno en el día en que el Eterno entregó a los amorreos delante de los hijos de Israel, y dijo a la vista de Israel: ¡Sol detente en Gabaón, y Luna, en el valle de Ayalón! Y el sol se detuvo y la luna se paró hasta que el pueblo se vengó de sus adversarios. He aquí que está escrito en el libro de los honores, y el sol se detuvo en medio del cielo y no se apresuró a ocultarse como por el espacio de UN DÍA COMPLETO.” Yehoshúa (Josué) 10:12-13

La poderosa computadora retrocedió en el tiempo a la época descrita en el capítulo 10 de Yehoshúa y descubrieron con una exactitud contundente que faltaban 23 horas y 20 minutos, por ello en la Escritura dice “como por el espacio de un día entero”. Había allí un problema porque la computadora decía un DÍA COMPLETO y aún faltaban 40 minutos para completar las 24 horas. Pero hasta aquí podemos viajar con la primera parte de este escrito, por lo que en la siguiente entrega, nos enteraremos qué fue lo que pasó con los cuarenta minutos faltantes el día que todo el universo se detuvo a la voz de un mortal.

“Truena Adonay maravillosamente con Su voz; Él hace grandes cosas que nosotros no entendemos.” Lyob (Job) 37:5

“La religión tan sólo es una palabra; toda la creación, el Creador y Sus maravillas es la Palabra.”

Yehoshúa Villarreal I.

 

YEHOSHÚA (JESÚS) VILLARREAL I.

Es Licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad del Zulia. Artista sinestésico que conjuga la música,

la pintura y la literatura, cuyas obras están en museos como el MEAM-España, Museo Boca Raton-USA y

el MACZUL-Venezuela. Graduado de la Escuela de Arte Julio Arraga y estudió en el Conservatorio de Música

José Luis Paz en Maracaibo-Venezuela. Jazán de la comunidad B’nei Tzion de Miami.

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